Sábado Santo: Una piedra que no puede contra la esperanza

Aabado santo

CHILE-

ALC Noticias, junto a compañeros y compañeras de camino de nuestra Latinoamérica, quiere ofrecer en esta Semana Santa algunas breves reflexiones.

Iremos compartiendo piezas comunicacionales diarias para redes sociales que, con base en las realidades territoriales de luchas y conflictos de la región y desde la Palabra de Dios, abran reflexiones para el compromiso y la esperanza en tiempo Pascual.

En este Viernes Santo, el aporte viene de Chile, de mano de

Josaphat Jarpa

Director Ejecutivo de la Fundación Helmut Frenz- Centro de Educación en Derechos Humanos

Mateo 27:57-66

El texto nos habla del complot que el poder político y religioso construye contra Jesús, ya siendo torturado y muerto, seguía el temor vigente en quienes intentan extirpar la utopía de quienes vislumbran un reino diferente.

Esa noche estaba cargada con la seguridad del poder, una seguridad que sólo defiende algunos, a quienes gozan de los privilegios del reino, a los que temen de los que están desde abajo.

Una seguridad que el año pasado dio muerte a Joane Florvil, mujer haitiana de 28 años, a quienes los medios dieron por hecho la culpabilidad y la apuntaron ante la opinión pública como responsable del abandono de su hija. Ese día se destapó una cadena de negligencias y violencia institucional.

En el año 2013, el dirigente sindical Juan Pablo Jiménez falleció tras recibir un impacto de bala mientras se encontraba dentro de la empresa Azeta, en medios de reivindicaciones laborales para las y los trabajadores.

José Huenante, quien es el primer detenido desaparecido desde la transición a la democracia; Manuel Gutiérrez, de 14 años que durante las manifestaciones por la educación fue alcanzado en una pasarela peatonal por una bala policial.

Así tantos otras y otros muertos en Chile, en manos de la “seguridad”.

La misma seguridad que sepultó a Berta Cáceres en Honduras, a Marielle Franco en Brasil, los 43 desaparecidos de Ayotzinapa y tantos y tantas más en la región.

Extirparon la utopía, pero el dolor arrojó semillas que florecerán para vida. Una piedra que por más grande y segura que esté, no puede contra la esperanza.

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