Fondo soberano de Noruega retira sus inversiones de empresas petroleras y mineras que atentan contra la naturaleza y los derechos humanos

Observatorio petrolero

Afirmando que la inversión económica debe regirse por principios éticos, el mayor fondo de inversión del mundo, el fondo soberano noruego que atesora los rendimientos de los pozos petroleros del país nórdico, ha vetado las inversiones en cuatro gigantes de la energía y las materias primas por su exposición al carbón. Los valores afectados son los gigantes de las materias primas Glencore (Suiza), Anglo American (Reino Unido), la eléctrica alemana RWE, la sudafricana Sasol y la holandesa AGL Energy. La exclusión de la cartera, con unos activos de un billón de dólares, se produce a raíz de una evaluación en función de criterios medioambientales.

El fondo, creado en 1996 y que se nutre de la producción de petróleo y gas, posee alrededor del 1,5% de todas las acciones cotizadas a nivel mundial. Opera bajo las directrices éticas establecidas por el parlamento y excluye empresas que no las cumplen. De hecho, además de las firmas ligadas al carbón ha sacado de su cartera a cuatro petroleras canadienses por generar excesivas emisiones de gases de efecto invernadero: Canadian Natural Resources, Cenovus Energy, Suncor Energy e Imperial Oil.

El Fondo soberano de Noruega dijo que las puso fuera del negocio debido a sus “inaceptables emisiones de gases de efecto invernadero”. La política del Fondo soberano no es nueva. Ya en 2919 el gobierno noruego anunció que se retiraba del sector petrolero para disminuir la dependencia del país al oro negro.

Sin lugar a dudas, se trata de una decisión que es un duro golpe contra las energías fósiles que contaminan el mundo.

La lista incluye a dos grandes empresas brasileñas

El Fondo ha añadido otras grandes a su lista negra, incluyendo Glencore y Anglo American, anunció el Banco de Noruega. También, dos grandes empresas brasileñas fueron incorporadas a la lista negra. Se trata de Vale, culpable de graves daños al medio ambiente y de Eletrobras, acusada de violar los derechos humanos en relación con la nueva central eléctrica de Belo Monte.

“La exclusión de la empresa Vale de la cartera de inversiones del Fondo de Pensiones de Noruega, es una señal muy importante para el mundo, porque confirma que esta empresa minera viola los derechos humanos y causa desastres y destrucciones irreparables. Es también, de alguna manera un llamado de atención para que la empresa tome medidas efectivas y urgentes, para que más allá del discurso, cumpla con dar seguridad a las comunidades y a sus trabajadores”. Afirmaron en Brasil, miembros de la Articulación de afectados por la empresa Vale.

El Fondo tiene inversiones en casi 9.000 compañías en 77 países del mundo, incluyendo algunas de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, México, Panamá y Perú.

Además de los criterios medioambientales, el fondo tampoco invierte en empresas ligadas a la fabricación de armas nucleares, minas antipersona, tabaqueras o firmas vinculadas a violaciones de los derechos humanos. Así, este año ha excluido también a la egipcia ElSewedy Electric, a la minera brasileña Vale (ligada a una catástrofe humana y ambiental en unas instalaciones en el país) y a la eléctrica también brasileña Eletrobras.

La decisión del fondo noruego, asumido en el año 2019, de limitar sus inversiones en firmas que contribuyen al cambio climático fue seguida después por los mayores fondos del mundo. 515 firmas del sector, que gestionan activos por 30 billones de euros), publicaron el año pasado pasada una carta en la que piden a gobiernos y empresas una mayor implicación para combatir el cambio climático. La mayor de ellas, Blackrock, anunció a sus clientes medidas concretas el pasado enero. La gestora, de hecho, amonestó a Siemens en su última junta de accionistas por su colaboración en un macroproyecto carbonífero en Australia.

La Red Iglesias y Minería, que promueve una campaña internacional de desinversión en empresas mineras, saludó esta decisión del Fondo soberano de Noruega, y manifestó que esta es una razón más para que las entidades religiosas del mundo, apuren el retiro de sus inversiones económicas en este tipo de empresas que atentan contra los derechos humanos, los derechos de las comunidades y los derechos de la naturaleza.

Fuentes: Agencias, Atingidos pela Vale, Justiça Nos Trilhos

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