El amor es la señal de la presencia de Dios en el templo de nuestro espíritu

CUBA-

P.P. Alison Infante Zamora-

LECTURA BÍBLICA: Romanos 14:1-12

REFLEXIÓN PASTORAL:

Juzgar! Ese instinto que muchas veces nos domina más allá de límites éticos, de conciencia racional, de responsabilidad comunitaria o social. El texto que hoy leemos, si bien en él pueden descubrirse los rasgos propios del estilo paulino y las características propias del contexto de la comunidad de los romanos, es una enseñanza práctica con una actualidad que asombra. Tal pareciera que el apóstol nos escribe a cada un@ de nosotr@s hoy en esta Cuba del siglo XXI.

Debían ser muchos los problemas de una comunidad cristiana heterogénea como la romana, y las situaciones de intolerancia no serían una excepción. Estas podrían tener su origen en la diversidad de tradiciones religiosas, estratos sociales y condición económica, género, edad… un verdadero ajiaco muy parecido al de nuestras comunidades presbiterianas cubanas hoy.

Por otra parte estaban las discusiones ético-teológicas de aquel momento, que muchas veces atentaban contra la unidad de la iglesia. Tal es el caso de la tendencia judaizante que pretendía extender las costumbres del pueblo de Israel como parte del cristianismo; costumbres que tenían que ver, por ejemplo, con qué comer o cómo proceder en el sabath… De ahí el énfasis del texto con respecto a qué comer o dejar de comer.Sí fuera a destacar algunas ideas que nos sirvan de guía en nuestras consideraciones sobre la vida en general y de las relaciones interpersonales, serían:

I. (Basado en el versículo cinco) Debemos estar “plenamente convencidos” de lo que creemos y defendemos. Es una condición imprescindible para poder establecer diálogos constructivos con quienes tienen ideas diferentes a las nuestras. Para eso es necesario afianzar nuestra práctica de fe y sistematizar nuestros conocimientos. Todo diálogo con quienes piensan diferente debe estar basado en el respeto y no debe dar lugar a la tirantez y las discusiones. A Dios no debe disgustarle tanto las diferencias de interpretación teológica o de normas de vida, como las acaloradas discusiones que incluso han justificado guerras fratricidas. Mientras más conozcamos de nuestras doctrinas, mejor disposición tendremos para dialogar. Mientras más conozcamos de las doctrinas diferentes a la nuestra, más enriqueceremos nuestra propia espiritualidad. Mientras menos temor tengamos a lo diferente, menos lo juzgaremos y lo criticaremos. Nuestra propia identidad está marcada por la diversidad. ¡Cuántas identidades nos atraviesan! Entonces, uno de los caminos para no juzgar es conocer, dialogar, respetar.

II. En los versículos 7 y 8, encontramos un principio también esencial para una vida de plena libertad y cercanía a Dios. Se trata de la interdependencia l@s un@s de l@s otr@s. Según Pablo ni vivimos ni morimos para nosotros mismos. Si reconocemos esta mutualidad, reconoceremos también que cualquier persona a nuestro alrededor es digna por cuanto todos sin distinciones estamos bajo la protección de Dios. No debemos entonces juzgar a quienes nos rodean pues son hermanos nuestros, lo reconozcamos o no.La Palabra de Dios es amplia en demostrar que una vida regenerada es una vida que se vuelca al prójimo en servicio y amor, no en críticas insanas que no promueven la renovación sino la división.Igual, una vida marcada por el servicio y la adoración que no tiene amor, de nada sirve, al decir de 1° Corintios 13,3.

El amor es la señal de la presencia de Dios en el templo de nuestro espíritu.

Las tendencias actuales al fundamentalismo son un ejemplo de que emplazarnos en ideas que consideramos “correctas”, y atacar a través de ellas a quienes piensan diferente, es una posición que no guía hacia el amor sino a las contiendas.No agravemos las situaciones más críticas con malos hábitos como el juzgar. En espíritu ecuménico, solidario, dialógico, armonioso… hagamos todo lo posible por llevar la paz de Dios a este mundo profundamente herido con conflictos, exclusiones, desigualdades, pandemias…

¡Hagamos viral el respeto y la capacidad de diálogo!

Procuremos conocimientos, no para vanagloriarnos, sino para compartir nuestra espiritualidad en una perspectiva amorosa y de mutualidad con quienes nos rodean. Amén.

#MecDeCuba60

El autor es Pastor de la Iglesia Presbiteriana-Reformada “Juan G. Hall” en Cárdenas y Asesor del MEC-Cuba.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *