Metodistas unidos/as en Honduras enfrenta la tragedia con solidaridad

En Valle de Sula y Villanueva las iglesias han refugiado familias y proveen alimento en colaboración con vecinos de las comunidades. Foto cortesía de la Misión Metodista Unida de Honduras.

HONDURAS-

Por Rev. Gustavo Vasquez, Noticias IMU-

El paso del Huracán Eta por Honduras, dejó devastación y desesperanza entre la población hondureña, que llora la muerte de mas de 70 personas y vive la experiencia de tener mas de 1 millón 800 mil personas damnificadas, hasta el momento en que se redacta esta noticia.

Las lluvias e inundaciones han afectado varias zonas del país especialmente la zona norte en San Pedro Sula, Yoro y Cortés. De acuerdo con los medios de comunión locales Eta causó daños a más de 100 centros de salud y afectó la infraestructura vial de Honduras dejando 21 puentes destruidos, 100 carreteras dañadas. Esto ha provocado que varias zonas del país se mantengan incomunicadas , cuando todavía se reportan inundaciones en zonas como el Valle de Sula.

Yorleni Jiménez es misionera de Ministerios Globales de La Iglesia Metodista Unida (GBGM) y se desempeña actualmente como Directora de Programa en la Misión Metodista Unida en Honduras. Ella junto a un equipo e líderes, han estado coordinando la respuesta a la emergencia y el apoyo a las congregaciones locales, que han estado atendiendo a varias comunidades afectadas: “la situación en Honduras es crítica, sin embargo no hemos tenido notificación de que haya habido víctimas fatales entre los miembros de La Iglesia Metodista Unida en Honduras”.

De acuerdo a lo que describe Yorleni  ha sido difícil poder tener acceso a muchos de los lugares afectados, por las condiciones de la vialidad y las inundaciones que se han producido: “Esperamos poder llevar una ayuda mucho mas efectiva de la que hemos podido proveer hasta el momento. Desde ya, varios/as pastores/as han estado ayudando a sus comunidades repartiendo comida, cooperando con el rescate de personas afectadas, acondicionando y apoyando albergues seguros para personas damnificadas. Dos de nuestros pastores estuvieron incomunicados por varios días y estuvimos muy preocupados por ellos. Gracias a Dios se pudieron comunicar y sabemos que están bien”.

Actualmente se necesitan alimentos, artículos de higiene personal y suministros para evitar la propagación del COVID-19 (mascarillas, artículos de limpieza, desinfectantes, etc…), así como ropa y materiales de construcción, para reparar las casas que han sido severamente afectadas: “Las necesidades son grandes, pero la gente de la Misión Metodista Unida de Honduras está respondiendo en la medida de las posibilidades y las cosas que están a su alcance”.

Las iglesias metodistas unidas El Buen Samaritano en Tocoa, La Ceibita; Casa de Paz en  Villanueva, Cortés; y en el Valle de Sula,  han estado recibiendo personas damnificadas, que han perdido todos sus bienes, abriendo refugios provisionales en las iglesias y otros espacios de las comunidades: “el comedor de la iglesia del sector de El Negrito en Yoro, está dando apoyo con almuerzos a las personas damnificadas”, dijo Jiménez.

Por su parte, el Pastor Félix Medina, quien lidera la IMU de Villanueva en la localidad de Cortés, describe la situación como catastrófica: “las personas han perdido todo. Muchos permanecieron por días en los techos de sus casas, hasta ser rescatados por los servicios de emergencia, por vecinos o sus propios familiares”.

Medina, al igual que otros/as pastores y líderes de las iglesias locales han estado ayudando a rescatar familias, trasladar heridos y albergar personas damnificadas en el templo: “Por los momentos tengo 30 adultos y 30 niños albergados. Lo que vamos a necesitar son camas y estufas; bueno todo lo básico de una casa, porque por los momentos hasta que esto mejore, tienen que rentar una casa para vivir dignamente”, dijo el Pastor Medina.

Los líderes de la misión (Superintendente, Coordinador de Programa y Coordinador del Voluntariado Metodista Unido en Misión -UMVIM) funcionarios GBGM y representantes del Comité Metodista Unido de Auxilio (UMCOR) se reunieron para gestionar el apoyo de este organismo a las tareas de atención a las victimas que está llevando a cabo la misión. Estamos gestionando apoyo económico para la ayuda inmediata  ante la emergencia”, dijo Jiménez.

Así mismo, añadió que esperan recibir este apoyo económico “para ayudar a algunas de las familias afectadas que se han refugiado en 3 iglesias metodistas unidas, la cuales están siendo utilizadas como centros de evacuación donde esperamos proveerles con alimentos, artículos higiene y suministros para prevenir la propagación del COVID-19”.

La posibilidad de un incremento descontrolado de los contagios del virus, debido a la dificultad para mantener las condiciones de distanciamiento social y otras medidas preventivas, en medios de procesos de evacuación y rescate de familias enteras, es parte de la preocupación del liderato de la iglesia y las autoridades del país.

De acuerdo con Katherine Hill Uzoka, Gerente de Programas de UMCOR, el aporte inicial estará en el orden de los $ 10.000: “estos recursos serán utilizados para facilitar la compra de insumos para atender la emergencia en varias de las comunidades afectadas. Sabemos que las necesidades son grandes y que la gente de la Misión Metodista Unida de Honduras requiere de este apoyo para atender la emergencia en las zonas mas afectadas”.

La Misión Metodista Unida en Honduras, es la única presencia oficial de La Iglesia metodista Unida en América Latina y tiene mas de 20 congregaciones y ministerios funcionando en varias regiones del país.

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