Llamados a ser promotores de acogida y defensa de la dignidad y los derechos de las personas con discapacidad

CUBA-

Por Rolando Mauro Verdecia Ávila-

Cada 3 de diciembre, el mundo entero conmemora el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Se trata de una fecha instituida por la Asamblea General de Naciones Unidas el 14 de octubre de 1992. Su propósito es movilizar a la comunidad internacional en los esfuerzos por lograr la inclusión de las personas con discapacidad en todos los ámbitos de la sociedad. Asimismo, se busca promover la reflexión en torno a las cuestiones que conciernen a la discapacidad y llamar la atención sobre los beneficios que supone para todos los ciudadanos del mundo una sociedad inclusiva y accesible.

Este año 2020, el lema de la conmemoración es Reconstruir mejor: hacia un mundo post Covid-19 inclusivo, accesible y sostenible por, para y con las personas con discapacidad. Es un hecho que las personas con discapacidad, en todas partes del mundo pero especialmente en los países menos desarrollados, se están viendo notablemente afectadas por las consecuencias sanitarias, sociales y económicas de la pandemia de Covid-19. Por tal razón, el tema de este año pone énfasis en la importancia de fortalecer los esfuerzos de los gobiernos y las múltiples organizaciones de la sociedad civil para garantizar el acceso universal a los servicios básicos, incluidos la salud, la educación, la infraestructura digital, la información accesible, el empleo y otras muchas oportunidades socioculturales que contribuyan a que las personas con discapacidad no continúen experimentando situaciones de desventaja y marginación en tiempos de crisis y en un escenario post pandemia.

Queremos animar a las iglesias latinoamericanas y caribeñas a que incluyan en sus programas y celebraciones la conmemoración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Desde la fe común que compartimos, pastores, líderes y creyentes en general estamos llamados a ser promotores de acogida, inclusión y defensa de la dignidad y los derechos de todas las personas, entre ellas las personas con discapacidad. Para ello, tenemos que continuar trabajando en la superación de todos los prejuicios y barreras que impiden u obstaculizan la participación plena y efectiva de las personas con discapacidad en la vida y misión de las comunidades de fe. De igual manera, abrir oportunidades para la capacitación, la formación y el empoderamiento de las personas con discapacidad, a fin de que puedan acceder a espacios de liderazgo y servicio en igualdad de condiciones con los demás hermanas y hermanos.

Que este 3 de diciembre, Día Internacional de las Personas con Discapacidad, sea ocasión para renovar, en el seno de la familia cristiana de toda América Latina y el Caribe, nuestro compromiso a favor de una iglesia cada vez más acogedora e inclusiva, con espacios y oportunidades para todas y todos.

El autor es Coordinador de Educación Teológica y Discapacidad de EDAN América Latina y de la Pastoral de Personas con Discapacidad, del Consejo de Iglesias de Cuba.

Imagen: Encuentro ecuménico sobre discapacidad en Cuba (CIC)

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *