La semilla, el árbol y las ramas del ecumenismo:

Un Encuentro por la unidad de las iglesias cubanas

Rolando Mauro Verdecia Ávila

Entre los muchos impactos que ha tenido la pandemia de Covid-19 en nuestro medio, se cuenta el reajuste que nos hemos visto obligados a realizar en el trabajo de los diversos programas y proyectos que componen el quehacer del Consejo de Iglesias de Cuba. En este sentido, el Área de Formación y Estudio tuvo que asumir los retos que supone comenzar, justo este año, la implementación del proyecto Pastoral Ecuménica Comunitaria por la unidad de la Iglesia cubana, el cual busca incidir en la renovación de la misión pastoral, ecuménica y de compromiso social de las comunidades cristianas en nuestro país. Tuvimos, entonces, que readecuar las actividades planificadas y plantearnos su realización desde modalidades nunca antes ensayadas entre nosotros, apelando al empleo de plataformas digitales, tal como ha venido ocurriendo en todo el mundo a partir de las medidas de confinamiento adoptadas para prevenir la transmisión del nuevo coronavirus.

Tal ha sido el caso del Encuentro Nacional de actualización ecuménica de la red de Formación Integral Ecuménica con enfoque de Género (FIEG), que realizamos el lunes 30 de noviembre, el miércoles 2 y este viernes 4 de diciembre. El Encuentro tuvo lugar a través de un grupo de WhatsApp que reunió a los Coordinadores provinciales del CIC, a 15 egresados de las distintas ediciones de los cursos FIEG y a 15 jóvenes vinculados al Programa de Juventud, del Área de Formación y Estudio. Todos estos participantes se articularon alrededor de este evento con el propósito de recibir actualización temática e intercambiar experiencias provinciales de ecumenismo.

El programa del Encuentro se concibió a partir de las imágenes de la semilla, el árbol y las ramas, como símbolos de la vocación por la unidad, la familia ecuménica y el abrazo para acoger a otras y otros, respectivamente.

El primer día (30 de noviembre) se presentó una actualización del panorama eclesial y el movimiento ecuménico, y a partir de este insumo, los participantes, reunidos en pequeños grupos, debatieron acerca de la realidad ecuménica en los contextos regionales y locales. El segundo día (2 de diciembre) se trabajaron las bases bíblicas del ecumenismo, a través de un estudio de 1 Corintios 12,4-11. Luego, los grupos pequeños reflexionaron en torno a los factores de exclusión que impiden u obstaculizan la unidad y las maneras en que podemos crecer en espíritu de inclusión. Finalmente, este viernes 4 de diciembre se propició un debate para identificar los nuevos rostros y sujetos del ecumenismo, desde la misión integral, el rol de los jóvenes y los compromisos de las iglesias hacia los niños y niñas.

Al cierre del Encuentro, los y las participantes resaltaron la actualidad de las temáticas abordadas en los debates y propusieron la conformación de un grupo de WhatsApp que articule una red de Formación Integral Ecuménica con enfoque de Género. En resumen, evaluaron la actividad como una experiencia muy positiva para intercambiar saberes e iniciativas que enriquecen el trabajo de promoción de la unidad entre las iglesias cubanas. Testimoniaron, así, su convicción de que un espíritu y una práctica genuinamente ecuménicos sólo serán posibles desde la más amplia inclusión y participación de todas y todos.

El autor es Coordinador General del Área de Formación y Estudio del Consejo de Iglesias de Cuba

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