El primer círculo sobre el COVID y más allá establece marco referencial

ALEMANIA-

El “Círculo de discernimiento” de la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas (CMIR), cuyo lema fue “¿Qué exige Dios de nosotras y de nosotros? Discernir, confesar y dar testimonio en tiempos del COVID-19 y más allá”, estableció un marco referencial para darle continuidad a la tarea.

Un encuentro virtual, realizado el miércoles 10 de marzo, dio por concluido este círculo inicial. Allí se revisaron los aportes de las sesiones anteriores y cuatro docenas de participantes de todo el mundo tuvieron ocasión para debatir en pequeños grupos.

“El marco referencial que se está construyendo, apunta a que la Comunión se convierta en una confesión viviente para el mundo”, dijo Hanns Lessing, secretario ejecutivo de Comunión y Teología de la CMIR.

“Creo que este proceso ha logrado involucrar a toda la Comunión en relación a cómo respondemos a la crisis urgente de nuestros tiempos y que ésta pandemia ha dejado al descubierto”, expresó Philip Vinod Peacock, secretario ejecutivo de justicia y testimonio de la CMIR. “Este proceso ha planteado algunas preguntas difíciles, pero también hemos podido escuchar las voces de quienes normalmente son silenciados y silenciadas”.

El proceso dio inicio con una sesión inaugural el 9 de diciembre pasado, donde se introdujo el concepto de “apartheid global”, describiendo las múltiples crisis expuestas por la pandemia del COVID-19. “Hoy podemos hablar de un fenómeno que hemos resuelto llamar apartheid global, que incluye la explotación y las desigualdades socioeconómicas, la exclusión política y social, la discriminación racial y étnica, así como las injusticias de género y la opresión heteronormativa. El denominador común aquí no es meramente el elemento racial, sino también la naturaleza sistémica, violenta y totalitaria de la opresión, que todo lo impregna”, dijo Allan Boesak en su ponencia.

Al momento de resumir la sesión inaugural y el primer plenario temático, que se celebró el 27 de enero y que estaba centrado en el discernimiento, Katherine Cunningham indicó que no estamos abordando simplemente una única crisis, sino un conjunto de crisis —económicas, ambientales, raciales, políticas— a las que la iglesia debe dar respuesta.

Al presentar el sumario de la primera sesión para compartir, llevada a cabo el 10 de febrero, y que estuvo centrada en las mujeres y en África, Meta Ginting compartió que: “En tiempos de crisis, es necesario elaborar una teología contextualizada que pueda ayudar a las personas a abrazar su existencia y la realidad que los rodea, porque el espíritu sigue encendido y la esperanza sigue alimentando. Como no es posible hallar la salvación en el lugar del poder sino en los márgenes, debemos volver a imaginarnos: ¿qué significa la salvación para las personas que más sufren por causa de la pandemia?”.

La segunda sesión para compartir, celebrada el 24 de febrero y focalizada en Europa y en el proceso denominado RAN (racismo, autoritarismo y nacionalismo), llevó a Anna Case-Winters a manifestar que: “Quizás nuestra visión de la iglesia deba ser más amplia. La iglesia ha abandonado el edificio. Podemos decir que la iglesia ha salido a la calle. Decimos que el edificio está cerrado, pero que la iglesia está abierta. La iglesia no es un edificio, la iglesia es un movimiento”.

«Todo esto constituye impulso para confesar, para decir: Señor, ¿qué quieres de nosotras y de nosotros como Comunión hoy?», dijo Najla Kassab, presidenta de la CMIR. “Es importante ser sacudidos como Comunión para seguir adelante. Tenemos que ser valientes para discernir, mirarnos a nosotras mismas y a nosotros mismos, saber que no andamos en soledad sino en la confianza que Dios camina a nuestro lado”.

“Este proceso de discernimiento seguirá. Hemos recibido aportes de diferentes voces, experiencias y regiones, enfatizando la tarea que estamos llevando adelante de manera conjunta para hablarle al mundo en el que vivimos, para abordar con seriedad el contexto actual”, manifestó Chris Ferguson, secretario general de la CMIR. “Continuaremos construyendo el círculo e invitando a la gente. No concluiremos con una respuesta monolítica, sino que encontraremos una respuesta diversa, firmemente arraigada en nuestra visión como una koinonia global, llamada a la comunión y comprometida con la justicia”.

El segundo de los cuatro círculos, “Confesar”, coincide con la Cuaresma y con la Pascua, y dará inicio el miércoles 24 de marzo con una sesión retransmitida en directo.

Pueden hallar más información sobre el proceso de discernimiento “COVID y más allá” en: wcrc.ch/es/requiere.

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