Rechazo a la suspensión de funciones de la Revda. Betania Figueroa por parte de la iglesia Evangélica dominicana por su apoyo a las 3 causales

La Revda. Betania Figueroa en el acto público de apoyo a las 3 causales (ACD)

REPÚBLICA DOMINICANA-

La Alianza Cristiana Dominicana (ACD), organización de personas de fe cristiana que abogan por la defensa de los derechos humanos, Católicas por el Derecho a Decidir República Dominicana (CDDRD), movimiento autónomo de mujeres Católicas y feministas, comprometidas con la búsqueda de justicia social, junto a otras organizaciones, que juntas han venido apoyando la despenalización del aborto en tres causales en el proyecto de ley del Código Penal, manifiestan públicamente su más profundo rechazo a la suspensión de la Revda. Betania Figueroa en sus funciones pastorales y administrativas por parte de la Iglesia Evangélica Dominicana (IED).

Cómo sucedieron los hechos

El viernes 19 de marzo de 2021, la ACD y CDDRD, junto a la Plataforma de Organizaciones Basadas en la Fe (Plataforma OBF), llevaron a cabo una Jornada de Oración a favor de las 3 Causales en el Campamento 3 Causales, frente al Palacio Nacional, en Santo Domingo. En ese evento, la Revda. Betania Figueroa hizo uso de la palabra para narrar cómo, desde su experiencia pastoral, ha acompañado a través de los años a muchas mujeres víctimas de violación o incesto que resultó en un embarazo, que presentaban una malformación fetal o que su vida corría peligro en medio de un embarazo.

Posteriormente, el lunes siguiente, el Comité Ejecutivo de la Iglesia Evangélica Dominicana convocó a una rueda de prensa, donde fijaron la posición institucional de la denominación en contra de las tres causales.

Casi una semana después, el jueves 25 de marzo, el Rev. Miguel Ángel Cancú, secretario ejecutivo de la Iglesia Evangélica Dominicana y la principal autoridad de la denominación, remitió una comunicación a todo el cuerpo pastoral, donde se señalaba que la pastora Figueroa quedaba suspendida de manera definitiva de sus labores administrativas en la denominación: como directora de la Oficina de Educación Cristiana, profesora del Seminario Teológico y como miembro de la Comisión de Disciplina. De igual manera, sus funciones pastorales fueron suspendidas por seis meses. Al cabo de ese tiempo, se evaluará su caso.

No es la primera vez que pastores y líderes de la IED se manifiestan a favor de las tres causales

En el Comunicado Público las organizaciones antes citadas dicen:

En junio de 2012, varias denominaciones evangélicas agrupadas en la Mesa Nacional del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), llevaron a cabo la Consulta Nacional sobre las Iglesias y los Derechos Sexuales y Reproductivos. En ese evento participaron pastores y líderes de la IED, que manifestaron su preocupación por la penalización total del aborto, que había alcanzado rango constitucional con la nueva Carta Magna promulgada hacía apenas dos años. Asimismo, entendieron que la prerrogativa constitucional «vulnera el derecho de la mujer a tener dominio de su propio cuerpo», «que la iglesia no aprueba ni promueve el aborto en algunas formas; pero rechaza que una mujer sea obligada a tomar una decisión contra su voluntad, porque ello supondría vulnerar sus derechos».

En enero de 2017, el Rev. Dr. Luis Thomas, pastor de la IED al igual que la Revda. Figueroa, se manifestó públicamente a favor de las tres causales y no fue sancionado por ello como sí ha sucedido con la Revda. Figueroa. En aquella ocasión, la prensa de la época recogió sus declaraciones:

Estoy de acuerdo con que se aborte cuando se pone en riesgo la vida de la madre, cuando la criatura es producto de una violación. Y no es posible condenar de por vida a una mujer —de cualquier edad— a vivir con eso por más amor que le tome el hijo o hija. Además, se debe permitir el aborto en las criaturas con deformaciones congénitas. Un aborto por necesidad no es asesinato.

Todo ello sugiere que, cuando es una mujer pastora quien ofrece declaraciones como esa, es sancionada y silenciada su voz, porque «compromete la posición institucional de la denominación», como señaló el Rev. Cancú al cuerpo pastoral de la IED en la comunicación que informaba de la sanción en contra de la Revda. Figueroa. No sucede lo mismo cuando es un pastor.

La Revda Figueroa en el acto por el que fue sancioanada

Una muestra de intolerancia, de silencio a la libertad de expresión y de violación a los derechos humanos de la Revda. Figueroa

En el alegato de la mencionada comunicación, la IED entiende que el hecho de que uno de sus miembros fije posición en cuanto a un tema de interés público como lo es la despenalización del aborto en tres causales, «es una competencia institucional que no puede ser asumida por una persona en particular». Es esta una razón sin sentido, pues una pastora o pastor se debe al contexto vital de su comunidad y, en ese sentido, escucha la voz de Dios, discierne lo que ha escuchado y responde en consecuencia. Siguiendo esa lógica, una pastora o pastor debe responder con palabras y hechos la reflexión a partir del discernimiento. Esto incluye ofrecer palabras sabias sobre cualquier tema, preocupación o duda que tenga la o el fiel. Las situaciones dolorosas que viven las mujeres dominicanas no pueden ser dejadas de lado. La pastora o el pastor se debe primero a Dios, de quien emana la palabra divina. La pastora Betania Figueroa habló siguiendo la escucha atenta que su experiencia pastoral ha tenido para con las adolescentes y mujeres que han sufrido y que se han visto en el terrible momento de tener que decidir si llevar a término un embarazo o no ante situaciones difíciles y adversas.

Las sanciones que la IED ha aplicado en contra de la Revda. Figueroa son una muestra de intolerancia, pues, según ha trascendido, ante las declaraciones de la pastora, no medió ningún diálogo y, aparentemente, no se le escuchó ni mucho menos se le dio la oportunidad de defenderse. La actitud de la IED modela una estructura jerárquica basada en el miedo y en la coerción a la libertad de expresión. De igual manera, constituye una violación a los derechos humanos fundamentales de la Revda. Figueroa en el sentido de que nadie puede ser castigado por ejercer su propia libertad de expresión.

¿Qué piensa la sociedad dominicana?

Las organizaciones cristianas aseguraron que esta sanción a la reverenda Betania Figueroa evidencia la razón por la que muchas personas de fe que sí apoyan las tres causales dentro de las distintas iglesias del país, no se atreven a hacerlo públicamente, por miedo a ser castigados por la cúpula de las iglesias.

“Independientemente de las retaliaciones, una investigación científica como la Encuesta Nacional sobre Aborto, con respecto a la filiación religiosa, halló, por ejemplo, que, en el caso de los católicos, la mayoría de la población católica encuestada manifestó su respaldo a estas tres excepciones: El 79% de las y los católicos consultados está de acuerdo con la causal vida o salud, el 76% con la causal inviabilidad y 66% con la causal violación o incesto”, señalan.

Las organizaciones de la sociedad civil firmantes demandan a la Iglesia Evangélica Dominicana que revoque las sanciones contra la Revda. Betania Figueroa, le restituya todas sus responsabilidades administrativas y pastorales en la denominación, y le ofrezca una disculpa pública.

“Si la IED no obtemperare esta decisión, estaría enviando una señal preocupante de fundamentalismo religioso como una iglesia alejada del corazón del pueblo dominicano. Sería vista como una iglesia donde el pensamiento único es lo deseable, mientras que la disidencia es castigada”, dicen.

Otro apoyo a la pastora Figueroa

En tanto, la Red de Teólogas, Pastoras, Lideresas y Activistas Cristianas- TEPALI, hizo público su apoyo a la pastora Betania. En la publicación afirman “elegimos tener empatía, amar, acompañar a las mujeres que sufren violaciones, embarazos productos de violencias y dolores físicos por gestaciones de riesgo. ¡Las 3 causales defienden la vida plena y sin violencias en los cuerpos de las mujeres!”

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