Luis F. del Pilar Piñeiro: pastor-poeta, ministro multifacético

Rvdo Luis F. del Pilar Piñeiro. Foto de William Cuevas Rivera

ESTADOS UNIDOS-

Por Carmelo Alvarez-

Es mi deseo e intención honrar a un amigo y hermano mayo, que bendijo mi vida desde mi niñez. Era el contexto de nuestras Iglesias Cristiana (Discípulos de Cristo) en Puerto Rico.  Ello nos permitió compartir desde las convenciones anuales hasta las conferencias de verano en nuestro recordado campamento, Mclean Conference Grounds. A ello se unían los espacios de encuentro como lo fueron los coros denominacionales y giras como la que disfrutamos en julio de 1966 a la Unión Evangélica Pentecostal Venezolana, junto al Orfeón Evangélico de nuestra iglesia en Calle Comerío. Entonces, quiero compartir una semblanza que nos ayude a esbozar un perfil que nos permita comprender y apreciar su gran legado.

Luis Francisco del Pilar ha sido un líder con cualidades excepcionales. Fue un pastor-poeta con una tesitura y sensibilidad, que combinó lo espiritual y lo poético en una pastoral efectiva. En esa pastoral se destacó como gran predicador y consejero oportuno.  Lo vi y lo acompañé en situaciones complejas, y me conmovió su compasión y pertinencia. Ello incluye su papel como misionero en Paraguay. Allí demostró esa capacidad creativa e ingeniosa. Con su mente prodigiosa nos regaló poemas, ensayos, historietas y testimonios. Tengo en mis manos este poemario único, Toda esta sed de amor.4 ministros (Bayamón, Puerto Rico, 1970), que produjeron Lucas Torres, Luis F. del Pilar, Moisés Rosa y Pablo Maysonet.

Del Pilar demostró, además, su capacidad administrativa en el Colegio Internacional de Asunción, Paraguay. De igual forma en Puerto Rico ejerció cargos claves como director de educación cristiana, presidente a nivel denominacional, pastor general y pastor en congregaciones locales con una lista impresionante de iglesias desde los campos hasta las grandes ciudades.

Con sus manos nuestro Delpi también mostró una creatividad artística desde instrumentos musicales hasta las costurerías como sastre en actividades pro-templo. Yo siempre le admiré ese ministerio multifacético. Como si fuera poco, cultivó un don musical con su guitarra y el cuatro puertorriqueño. Su pasión musical lo llevó a dar un aporte fundamental en la recuperación de la himnología del Avivamiento del 1933 en nuestra iglesia en Puerto Rico.

Hay tanto que escribir y recordar de muestro hermano del alma, Delpi, que me permito seleccionar unas experiencias inolvidables de este valioso líder tan nuestro, humilde y servicial.

Luis del Pilar era un estudioso y cuidadoso escritor. Su obra literaria y excelencia académica lo atestiguan. Estando yo como Coordinador General del Departamento Ecuménico de Investigaciones en San José Costa Rica, me llego una llamada de Luis del Pilar solicitándome que le hiciera llegar una copia de su tesis de Maestría en Artes, Departamento de Estudios Hispánicos, Universidad de Puerto Rico,al poeta y sacerdote nicaragüense, Ernesto Cardenal. Era un trabajo serio y catalogado de excelencia por reconocidos académicos, sobre la obra literaria de Ernesto Cardenal, con concentración en sus famosos Salmos. Yo viajaba frecuentemente a Nicaragua, y una vez recibida la copia de la tesis se la entregué a Ernesto Cardenal allá en el Centro Ecuménico Antonio de Valdivieso en Managua. La tesis estaba dedicada con puño y letra a Ernesto Cardenal. Le expliqué quien era el Rdo. Luis del Pilar. Cuando tomó el ejemplar en sus manos me miró fijamente, leyó la dedicatoria, y expresó: “Carmelo, tú has visto la colección de tesis sobre mi obra literaria en mi biblioteca. Son más de 80. Voy a leerla y luego te comento.” El día siguiente nos reencontramos con Ernesto en el evento donde participábamos, y con gran admiración y emoción me dijo: “Dile a tu colega Luis, que anoche me entusiasme leyendo parte de la tesis. Que le agradezco su interés y aprecio mucho ese gesto tan noble de apreciar mi obra literaria. Cuando puedas le das un abrazo en mi nombre.”

La otra experiencia con Luis del Pilar que siempre recordaré, eran aquellas veladas musicales en las casas pastorales de las iglesias que pastoreaba. Eran casi siempre de noche, y en la compañía de Lucas Torres y Ángel Guardiola. Cantábamos una gran variedad de canciones de himnos, coritos, himnos del avivamiento del 33 y música popular, sobre todo boleros. Beba siempre atenta con su asopaos y sancochos. Así fraguamos una amistad de toda la vida. Donde nos encontrábamos y había la oportunidad, cantamos.

La tercera experiencia sucedió cuando la partida con el Señor de Beba, nuestra querida y recordada amiga y hermana. Cuando me encontré con Luis en la siguiente convención anual de nuestra iglesia, abracé a mi hermano querido. Lloramos juntos y recordamos aquellas velas inolvidables en las casas pastorales que compartían amorosamente Beba y Luis.

Debo agradecer la gran sorpresa que me dio nuestro Pastor General, Miguel Antonio Morales, cuando pude saludar personalmente por celular a Luis.  Esa fue nuestra despedida. El otro momento especial y hermoso fue cuando mi hermano del alma, Ángel Guardiola, me enviara una foto de él con Luis por celular. Cuando la vi, lloré. Pero también sonreí porque recordé lo que siempre me decía Moisés Rosa, cuando compartíamos nuestros rencuentros con Delpi: “Oye, Carmelo, esa sonrisa diáfana y sincera de Luis, siempre está ahí.” Y estará en nuestro recuero por siempre.

¡Gracias Delpi por todo y por tanto! En medio de nuestra hermandad y amistad Dios nos compartió su gracia y amor. ¡Hasta el día de Jesucristo, Luis Francisco, cuando el Señor haga nuevas todas las cosas!

¡Gran abrazo de consuelo y paz a toda la gran familia del Pilar!

Un Culto Memorial al Rvdo. Luis F. Del Pilar Piñeiro fue realizado por la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) en Puerto Rico, ayer: https://fb.watch/4Vqex2paJT/

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