Organizaciones ecuménicas se manifiestan por el respeto a los derechos humanos y el diálogo democrático en Colombia

Marchas en Valledupar Colombia (Mafe)

Hemos seleccionado algunas Declaraciones llegadas a nuestra redacción. Estamos procesando mucha cantidad de información respecto a la situación en Colombia por lo que hemos priorizado las declaraciones de organizaciones ecuménicas.

La fraternidad de organizaciones Paz y Esperanza, ante los recientes hechos que se vienen presentando en Colombia por ocasión del actual Paro Nacional; manifiesta lo siguiente:

RECONOCEMOS la legitimidad de la protesta social en Colombia en tanto derecho ciudadano. El Paro Nacional actual en Colombia no es un fenómeno aislado, sino la continuidad de un descontento social acumulado y persistente frente a las políticas neoliberales y guerreristas promovidas por el Gobierno del presidente Iván Duque, y que tiene como antecedente más próximo el Paro Nacional a finales del 2019.

DESTACAMOS que estas expresiones de protesta social han sido mayormente pacíficas, han tenido un amplio respaldo nacional e internacional, y ha convocado a diversos sectores sociales (estudiantes, docentes, trabajadores y trabajadoras, indígenas, afrodescendientes, campesinos y campesinas, artistas, organizaciones sociales y comunitarias, iglesias, entre otros) en un momento crítico de salud pública por la pandemia de la COVID – 19.

RECHAZAMOS el abuso de la autoridad por parte de la Fuerza Pública y el accionar de personas y grupos violentos en el marco de las manifestaciones, lo que a la fecha han ocasionado la muerte de 24 personas[2], así como la estigmatización de la protesta social y cientos de denuncias por violencia física y sexual, desaparición y  detenciones arbitrarías.

EXIGIMOS el respeto por la vida y los derechos humanos por parte de la Fuerza Pública y otros actores en el marco de la protesta y movilización social, así como el esclarecimiento de los hechos de violencia y la judicialización de los responsables.

CONVOCAMOS al gobierno, a los diversos sectores sociales convocantes y participantes del Paro Nacional, al sector empresarial, a las agrupaciones políticas de oposición, y la ciudadanía en general, a mantener una disposición abierta al diálogo sincero, incluyente y democrático para negociar, acordar y cumplir las alternativas o medidas necesarias para afrontar esta crisis, anteponiendo el bien común, la justicia y el respeto a los derechos humanos sobre cualquier interés particular y considerando especialmente las necesidades de los grupos poblaciones más vulnerables.

La FUMEC ALC-Federación Universal de Movimientos Estudiantiles Cristianos emitió ayer una Declaración donde expresa:

  1. La necesidad del cese inmediato de la represión y la constante violación del Derecho Internacional y los Derechos Humanos de los ciudadanos y ciudadanas colombianas en su justo derecho a la protesta social.
  1. Llama a las fuerzas públicas de seguridad a proteger la vida de los ciudadanos y a arrogarse el derecho de no obedecer órdenes que impliquen acciones violentas contra la integridad física y dignidad de las personas.
  2. Pide a los y las estudiantes de los movimientos estudiantiles colombianos, de organizaciones campesinas, indígenas, de mujeres y activistas de Derechos Humanos a continuar protegiéndose y resistiendo de manera NoViolenta frente a las provocaciones de la fuerza pública. Llama a la población a cuidarse mutuamente en solidaridad y camaradería a fin de evitar más muertes, violencia y agresiones.
  3. Pide a la Organización de Naciones Unidas y la Alta Comisionada de Derechos Humanos, Michelle Bachellet, a actuar decididamente tomando las acciones correspondientes al caso, sin dubitaciones políticas, ni presiones del gobierno colombiano y las potencias aliadas a la política de seguridad nacional colombiana.
  4. Pide a las iglesias, universidades y Organizaciones Basadas en la Fe a constituirse como refugio físico para los manifestantes que están en la calle y bajo riesgo, a través de sus diferentes infraestructuras y lugares de culto. La protección de la vida y la búsqueda de la paz están estrechamente vinculadas a la misión de estas instituciones
    pudiéndose amparar en el Derecho Internacional Humanitario (DIH).
  5. Responsabiliza al Estado Colombiano por la violación de los Derechos Humanos en Colombia, por las miles de personas atacadas y decenas de muertos que viene dejando la respuesta desproporcionada del Estado frente al derecho legítimo de protesta. Entendiendo que es éste quien controla el monopolio de la fuerza. La FUMEC exige además al gobierno y a los medios de comunicación la no equiparación de la violencia del Estado con la respuesta de manifestantes desarmados y evitar la estigmatización de la protesta social.
  6. La FUMEC pide que el Estado Colombiano garantice la integridad física y social de todos y todas los y las manifestantes de manera urgente y exige a la justicia colombiana y a los mecanismos regionales e internacionales
    la investigación y posterior persecución de justicia de los hechos acontecidos durante los días de protesta.
  7. Por último la FUMEC se suma al llamado del Diálogo Inter Eclesial por la Paz (DIPAZ) y pide defender la vida como un bien supremo.

También desde CREAS se dio a conocer esta nota de apoyo:

Reciban nuestro saludo fraterno y solidario desde CREAS en este momento de dolor para el pueblo colombiano, y de testimonio de fe en favor de la justicia y la paz que recibimos desde Colombia.
Ante la violencia, represión y muerte, especialmente de jóvenes, que alzan su voz frente a políticas que restringen derechos básicos como el trabajo y la salud, y que profundizan la desigualdad y la injusticia; expresamos nuestro dolor compartido y nuestra solidaridad para con las familias y
comunidades de las víctimas, como también para con todo el pueblo de Colombia. Nos unimos como organización ecuménica latinoamericana al llamado de las iglesias, organizaciones ecuménicas, organizaciones sociales e instituciones educativas, hecho al gobierno y toda la sociedad
colombiana a escuchar el clamor del pueblo de Colombia por justicia y paz, y fortalecer el diálogo en favor del bien común.
Confiamos en que el Dios de la Vida que guía a las iglesias y comunidades de fe, fortalecerá las voces en favor de una sociedad con derechos para todos y todas, en particular para los sectores más golpeados en este momento por la injusticia y la violencia.
“Los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos, atentos a sus oraciones” (Salmo 34:15)

El Servicio Internacional Cristiano de Solidaridad con los Pueblos de América LatinaSICSAL – Oscar Arnulfo Romero, valora los pronunciamientos de la Unión Europea, Naciones Unidas, el Congreso y el Departamento de Estado de los Estados Unidos, de las organizaciones internacionales de derechos humanos, del movimiento social y popular
internacional, en esta hora de resistencia y de esperanza que vive el pueblo Colombiano.

Las movilizaciones masivas han continuado luego de obligar al gobierno de Iván Duque a retirar la reforma tributaria y a pesar de las dificultades del Covid, buscando salidas a la complicada situación política y social que está viviendo el país. Las protestas llegan ya al día séptimo con una brutal represión por parte del gobierno que ha asesinado manifestantes,
herido con armas de fuego, disparado armas anti motines a la cara de jóvenes, allanado y detenido de manera ilegal, usado sedes de colegios para el aterrizajes de helicópteros, atacando un pueblo que se expresa, en su gran mayoría, de manera pacífica

Aquí puede bajarse la declaración completa

El Seminario Evangélico de Teología de Matanzas, Cuba, también envió su acompañamiento:

Hemos seguido con atención y preocupación el transcurso de los dramáticos acontecimientos en su lindo país: estaciones de policía y transporte quemadas, carreteras cortadas durante días, desabastecimiento de productos, un número desconocido de muertos y desaparecidos, un estado de incertidumbre y nerviosismo agudo.

Colombia ha vivido muchos momentos delicados al largo de su traumática historia, pero ahora parece estar recorriendo un camino desconocido en al menos tres ámbitos distintos: la protesta social, la economía y la representación política; sin mencionar la violencia armada que ha durado ya más de 60 años.

Sepan que estamos en solidaridad con ustedes, particularmente con las víctimas del conflicto, en estos momentos tan críticos, orando para que prevalezca la paz de Dios y su justicia.

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