Educación Teológica: De la figura del viaducto a la de manguera de riego

Dr. Justo González (AETH)

ESTADOS UNIDOS-

Esta semana se llevó a cabo el 3er Encuentro Latino de Educación Teológica, un espacio para el diálogo, deliberación y co-creación de acciones colaborativas entre personas y entidades interesadas e involucradas en la formación teológica y pastoral del liderazgo hispano-latino. Fue organizado por la Asociación para la Educación Teológica Hispana (AETH), una red de personas e instituciones que desde 1992, trabaja en Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico, y más recientemente en América Latina y el Caribe.

Reflexiones al término del Panel “Trasfondo histórico, contexto teológico y realidad pastoral” revela el desafío que enfrenta la Educación Teológica Hispana y su futuro en los Estados Unidos. Una jornada que anuncia el surgimiento de nuevas reflexiones.

Con la moderación de Luis Rivera, profesor asociado del Seminario Teológico Garret, y la ponencia del Dr. Justo González, finalizó ayer 2 de junio la primera de las tres jornadas de trabajo y diálogo que articulan el 3er Encuentro Latino de Educación Teológica.

Fue un panel provocador en muchos sentidos. Primero por recordar una motivación que se hizo mensaje en 1992: Soñar lo inimaginable. Treinta años después, regresa en la presentación central de Justo González, bajo la forma de horizonte que busca prolongar la mirada en el tiempo, fortalecida en el interés de articular la Educación Teológica de los Hispanos a la realidad de una comunidad extendida en Estados Unidos, Puerto Rico y Canadá, que hoy dialoga en doble vía con América Latina y el Caribe.

A esta invitación también respondieron con aportes al análisis de oportunidades y desafíos José Daniel Montañez, Daisy Machado y Carlos Cardoza afirmando en buena medida las precisiones y el marco común de referencia empleados por Justo González. La pandemia presentada como una excusa que permite reconocer lo mucho que se ha ganado.

Prof. Luis Rivera (Aeth)

Durante su presentación, el panelista reconoció la profunda crisis que vive la educación teológica tradicional, incluso antes de la pandemia; en contraste admitió las oportunidades que supone y quedan abiertas en el derrotero de la Asociación para la Educación Teológica Hispana –AETH-. Además de introducir en las discusiones acerca de la educación teológica la noción de “ecología”, invitó a pensar también en el cambio de las metáforas utilizadas en el análisis. Seminario, semilla, semillero, jardín. “Hoy –dijo- creo que en lugar de un viaducto debemos hablar más bien de una manguera de regadío.”

En realidad las discrepancias anotadas en desarrollo del diálogo son vistas como una oportunidad, como una visión renovadora, basada en una fe capaz de considerar la igualdad y la inclusión, capaz de celebrar la diversidad, y contribuir al bienestar.

Para Daisy Machado, desde el comienzo “los cambios observados han sido muchos e inesperados y la pandemia ha sido un factor que ha impuesto unas condiciones que nos llevaron a ser mas creativos, la realidad es que nos hemos sentido solos y desconectados”. A lo anterior se contrapone la idea de que los seminarios y la formación impartida en éstos, reflejan una situación de crisis, por tanto, se aboga por una educación teológica que le de herramientas para responder a las realidades de hoy.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *