3ELET: Volver a imaginar, volver a significar la educación teológica

Dra. Elizabeth Conde-Fraizer: “Urge conectar los cursos con la realidad, traer la comunidad a la iglesia, así como aprender a oír”

Perspectivas de los caminos por recorrer en la educación teológica a lo largo de la próxima década. Cuatro ponentes orientaron la ronda final en el panel con el que cerró el 3ELET-3er Encuentro Latino de Educación Teológica. La última sesión: “Los próximos 10 años: lo que podemos soñar y hacer conjuntamente” se llevó a cabo con la moderación de Fernando Cascante, Presidente Ejecutivo de la Asociación para la Educación Teológica Hispana –AETH-.

En su presentación, la abogada Sara Raquel Gautier, planteó tres preguntas para orientar el diálogo de los próximos 10 años comenzando por analizar cuál sería la postura de la iglesia en un momento post Iglesia; pensar en cómo construir puentes para acercar la realidad a iglesias y seminarios y, finalmente, qué tipo de entrenamiento teológico y pastoral requiere esa iglesia. Para ella, el objetivo está orientado por la capacidad de re imaginar y re significar la iglesia del futuro y del presente.

Por su lado, el Dr. Justo González, volvió a la metáfora de la manguera de regadío asociada a la educación teológica, se trata de mangueras flexibles cuya eficacia se mide por los frutos que produce.

Necesitamos, dijo, sistemas e instituciones que se ajusten a las nuevas condiciones que van surgiendo. La visión de la educación teológica es de una educación coextensiva con toda la vida cristiana, desde el momento del bautismo o la preparación para él hasta la consumación final. La educación teológica no es solamente para pastores y pastoras, para teólogas y teólogos profesionales, es para todo creyente. En pocas palabras, la educación teológica empieza en la cuna o en la catequesis y termina en la eternidad.

En complemento, el pastor y Dr. David Vásquez-Levy, propuso tres ideas que vienen de la comunidad. Volver a orientar lo que significa la salud y el bienestar de nuestras comunidades, optando por dar la vuelta al mapa. La siguiente es que la Educación Teológica avance paso a paso, una Educación Teológica adaptable, que se pueda pagar, y finalmente la olla común, la idea “del fiambre compartido, en donde comen dos, comen tres”.

La Dra. Elizabeth Conde-Fraizer recogió la idea de las ecologías de la Educación Teológica y aseguró que “para entender la ensalada que estamos compartiendo tenemos que entender lo que estamos haciendo”. Urgió conectar los cursos con la realidad, traer la comunidad a la iglesia, así como aprender a oír. En una de sus explicaciones invitó a continuar dando memoria a las nuevas generaciones facilitando su acceso a los sistemas de formación y propiciando la creatividad la Educación Teológica para minimizar los costos que supone ingresar a un programa de calidad.

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