“Los mártires de Buenos Aires”: Historia de fe, derechos humanos, horror y esperanza

Rolando Savino – P. Juan Sebastián Velasco – Francisco Chirichella – Santiago Barassi

ARGENTINA-

El jueves 1 de julio se llevó a cabo una Rueda de Prensa en el marco de los 45 años de de la masacre de San Patricio en la que fueron asesinados “los 5”: P. Alfredo Kelly, P. Alfredo Leaden, P. Pedro Dufau, y los estudiantes Salvador Barbeito y Emilio Barletti. Fue el hecho de sangre más grande que sufriera en toda su historia la Iglesia argentina

Dieron su testimonio y entraron en diálogo con los periodistas asistentes:

  • Francisco Chirichella, vicepostulador de la causa
  • Rolando Savino, primer testigo de la masacre
  • Santiago Barassi, miembro de la comunidad de jóvenes laicos palotinos
  • padre Juan Sebastián Velasco SAC*, postulador de la causa, delegado de la provincia irlandesa de la comunidad palotina
Compartimos algunos TEXTUALES:

CHIRICHELLA:“¿Qué tendríamos de nuevo para anunciar, nos preguntamos cuando pensamos en una rueda de prensa? Las causas judiciales y la canónica no han tenido avances significativos en estos últimos años.”

En este tiempo marcado por la pandemia, por el dolor y la muerte, ¿qué sentido tendría hablar de cinco hombres que vivieron y murieron 45 años atrás, de una comunidad religiosa masacrada el 4 de julio de 1976?
”Sin embargo, aquí estamos, tratando de entender por qué razón estos cinco hombres siguen despertando tanto interés.”

Siendo el hecho de sangre más grande que sufriera en toda su historia la Iglesia argentina sigue rodeada por el misterio y por preguntas que aún no tienen respuestas, por ejemplo, ¿por qué la causa judicial no avanza? ¿O por qué la causa canónica por martirio que iniciara el cardenal Bergoglio, a pedido de la congregación palotina, no progresa?

Recordemos a estos cinco hombres. Esa mañana del 4 de julio de 1976 sorprendió a la feligresía encontrar la parroquia cerrada. Era una mañana de mucho frío que también nos corroía por dentro.”Nos preguntábamos una y otra vez ‘¿quién pudo haber hecho esta locura?, ¿por qué los mataron?’”

Era una época muy difícil, marcada por una violencia inédita en la Argentina. Tres meses antes, el gobierno de facto había suspendido el ejercicio de los derechos cívicos y los democráticos.

Algunos vecinos del barrio pertenecían a los círculos de poder. En ese ámbito, predicar desde el Evangelio fieles a una visión apostólica e invitar a la conversión exigía profundas convicciones y una gran valentía.

La calumnia y la difamación de la que fueron objeto, las amenazas, son elementos irrefutables de aquella realidad y sirven para iluminar un hecho que, visto desde la perspectiva de la Cruz, solo puede arrojar fe y esperanza.”

¿Quién fue Alfie Kelly? Nació en 1933. Era el párroco de San Patricio. Le decían “cabezón”. Hombre de oración y acción. Tenía un gran carisma, muy inteligente y gran personalidad. Construía comunidad de puertas abiertas, de escucha atenta, de consejo sabio. Excelente director espiritual y formador de jóvenes. Alegre y muy directo. Era muy querido y muy respetado. La mejor definición de Alfie la encontramos en su diario personal del día jueves 1 de julio de 1976: ‘he tenido una de las más grandes experiencias en la oración, durante la mañana me he dado cuenta de la gravedad de la calumnia que estaba circulando acerca de mí, percibí el peligro en el que está mi vida. Lloré mucho pero lloré suplicando al Señor y mi muerte física será como la de Cristo: un instrumento misterioso. Entrego mi vida, vivo o muerto, al Señor. Me siento feliz de una manera indescriptible. Ojalá que esto sea leído. Servirá para que otros descubran la riqueza del amor de Cristo y se comprometan con él y sus hermanos. No pertenezco ya a mí mismo porque he descubierto a quien estoy obligado a pertenecer’.

¿Qué dijo el cardenal Jorge Bergoglio (hoy Papa Francisco) sobre Alfie Kelly? “

Yo soy testigo porque lo acompañé en la dirección espiritual y en la confesión hasta su muerte de lo que era la vida de Alfie Kelly. Solo pensaba en Dios y lo nombro a él porque soy testigo de su corazón. Y en él a todos los demás.” (Homilía del 4 julio 2001)

¿Quién fue Salvador Barbeito? 

De origen español, le decían “el gallego”, nació en 1951. Desde muy temprana edad se despertó en él la vocación sacerdotal. A los 13 años ingresó en el Seminario Menor de la arquidiócesis de Buenos Aires hasta el año 1969 cuando se tomó un tiempo de discernimiento. 

En diciembre de 1975 ingresó a la comunidad de formación palotina. Era leal y buen amigo. Se destacó por su fe, alegría, entrega y carisma, en especial con los jóvenes. Al morir tenía solamente 29 años.”

¿Quién fue Emilio Barletti? 
El Flaco. Oriundo de San Antonio de Areco nació en 1952. Muy buen alumno tanto en primaria como en secundaria. Cursó 3 años de Derecho y Ciencias Sociales en la Universidad Católica. Después, pasó a la UBA. Ingresó como aspirante a la Sociedad del Apostolado Católico en la comunidad de San Patricio en Buenos Aires donde encontró la muerte a sus 23 años, junto con sus compañeros, la madrugada del 4 de julio de 1976. Tuvo inquietudes políticas y sociales fruto de las enseñanzas del Concilio Vaticano II y de su compromiso con el Evangelio”.


SAVINO: [Tenía 14 años cuando acontecieron los asesinatos y fue el primer testigo. Era el organista de la parroquia San Patricio y acompañaba mucho a la comunidad mártir.]

¿Quién fue el padre Alfredo Leaden? Nació en Buenos Aires en 1919, hijo de una tradicional y numerosa familia irlandesa, de honda raíz católica. En esa familia también hubo otras personalidades de nuestra Iglesia: monseñor Santiago Usher era su tío, su hermano monseñor Guillermo Leaden, obispo auxiliar de Buenos Aires, y tenía también tíos y tías salesianos. Alfredo creció en el templo de Corrientes y Pringles: Jesús Sacramentado. Estudió en San Antonio de Areco donde descubre su vocación al sacerdocio. Su preparación sacerdotal la hace en Irlanda. Vuelve a la Argentina cuando se desata la Segunda Guerra Mundial.
Continuó sus estudios en el Colegio Máximo de San Miguel. Se ordenó sacerdote en 1942. Un hombre de Dios, en el que prevalecían los dones prevalecían en el decir de muchos que lo conocieron: su aspecto era de un hombre santo. Cumplió con sus tareas pastorales en diversas casas palotinas: Rawson, Castelar, como maestro de novicios en Areco, párroco de San Patricio de Belgrano, y los últimos años residiendo en esa parroquia donde fue ultimado junto a sus hermanos. 

Recuerdo una carta de condolencias que el cardenal Eduardo Pironio le envió al padre Kevin O’Neill donde decía ‘cómo supe gustar de la bondad del padre Alfredo Leaden’.”¿Quién fue el padre Pedro Dufau? Nació en 1908 en Mercedes, provincia de Buenos Aires. Sufrió la pérdida de sus padres siendo muy chico y quedó junto con su hermana Angélica a cargo de su abuela paterna quien, por su avanzada edad, decide que la nena quede al cuidado de las hermanas de la Misericordia y a Pedro lo interna en el colegio San Patricio de Mercedes. Ahí se conecta con los palotinos y descubre su propia vocación sacerdotal. Va a prepararse a Irlanda, luego va a Roma donde se ordena sacerdote el 16 de julio de 1933, día de Nuestra Señora del Carmen de la cual era muy devoto. La carencia familiar que había tenido la volcó por completo en la vida parroquial: trabajaba mucho por los niños, los jóvenes y las familias. Le encantaba reunir en la parroquia a los niños con sus familias. Fundó el colegio San Vicente Palotti, lindero a la parroquia San Patricio en CABA. Su salmo preferido era el nº 137, sobre todo la segunda estrofa ‘te doy gracias por tu amor y tu lealtad/tu promesa ha superado tu renombre/cada vez que te invoqué me respondiste/y aumentaste la fuerza de mi alma’. Permítanme imaginarme, en el último momento, cuando entregó su vida junto a sus compañeros, que el padre Dufau recitó esa estrofa y tal vez escuchó la voz del Señor que le decía ‘no te preocupes, Pedro, que hoy vas a estar conmigo en el paraíso’ y él respondió ‘tu amor es eterno, Señor, no abandones la obra de tus manos’. Es una fantasía que les comparto.”Ahora les voy a contar la mañana del 4 de julio. Solían abrir el templo a las 7.30 porque había misa de 8. El padre Leaden solía estar ya a las 7.30 con su breviario rezando frente al Sagrado Corazón. Yo llegué 7.20 ese día. No me extrañó ver el templo cerrado. Esperé. Era una mañana muy fría. Pensé ‘se habrán demorado un poquito’.

 Ya a las 8 menos veinte había algunos feligreses que se acercaban y preguntaban qué pasaba que todo seguía cerrado. ¿Se habrían quedado dormidos? 

Veía luz en las habitaciones que daban a la calle y eso me tranquilizaba. Solo estarían demorados. Yo conocía el movimiento de la casa, sabía dónde estaban las llaves de la iglesia, del sagrario incluso, y busqué la forma de entrar por una banderola del salón ubicado atrás de la casa. Me ayudaron unas señoras y así hicimos. Aparecí en la casa, con luces prendidas, recuerdo el pasillo central con la perrita ‘Inca’ que me miraba que no me vino a saludar, se quedó lejos. Busqué las llaves del templo y de la casa parroquial, vi la estufa encendida, y seguía pensando ‘solo están demorados’. Abrí el templo, preparé las cosas para la misa y ya eran pasadas las 8. ‘¿Cómo puede ser?’ Eran muy puntuales. Y ahí me acordé de la estufa de pasillo. ‘

¿Se habrán quedado dormidos con un escape de gas?’ Me empecé a asustar. Vuelvo a la casa, entro con la llave e hice palmas y a nombrarlos. Por supuesto, no recibía respuestas. Seguí golpeando las manos, subí las escaleras, iba avisando ‘miren que estoy subiendo’ y repetía los nombres. Cuando llegué al descanso de la escalera ya vi un desorden descomunal. Todo tirado en el pasillo que unía las habitaciones, escrituras, la puerta —lo aprendí de memoria— que tenía escrito con tiza ‘por nuestros camaradas dinamitados de seguridad federal /venceremos/viva la patria’, insultos en la alfombra, ‘estos curas son de movimiento de tercer mundo’, ‘murieron por pervertir mentes vírgenes’… Yo no entendía nada. Estaba totalmente aturdido, mirando el desorden y esas escrituras inentendibles. En el living veo los cuerpos sin vida y ahí dije ‘estoy soñando’. Era una imagen de terror. Y me decía ‘esto no es cierto’. Volvía a mirar y veía lo mismo. Giro, bajo, llego a la puerta de calle, abro y la gente me asalta: ‘¿qué pasa, qué pasa?, estamos preocupados’. Y yo no podía decir lo que había visto. Le dije a una señora: ‘no sé… me parece que los asaltaron… por qué no me acompañás’.

Seguía sin poder creer lo que había visto. Me adelanto. Subo. Entro. Veo la habitación y me dije ‘esto es cierto’. Atajo a la señora y le digo ‘vámonos, los asaltaron, vamos a la comisaría’. Salimos de la casa, la gente nos volvía a preguntar. Llegamos a la comisaría 37 de la calle Mendoza, me pregunta el guardia qué quería y le dije ‘tienen que venir a la parroquia San Patricio’. ‘¿Por qué?’ Y yo no podía decir porque estaba la señora conmigo. Insisto, insisto, en un momento entre dientes le hice entender… ‘hay cuerpos’. No sé en qué momento entendió y salieron varios patrulleros para la parroquia, rodearon la manzana. Nosotros quedamos caminando, nos decían ‘cuerpo a tierra’, y yo les decía ‘tienen que entrar a la casa’… Veían el templo abierto, les expliqué que fui yo, no querían entrar a la casa, los convencí, los llevé hasta la habitación y ahí el policía se puso nervioso, gritaba, rompía vidrios, decía ‘tomaron la casa’. Yo me fui a la esquina. Traté de serenarme. Después de un rato un policía se acercó y me dijo que tenía que reconocer los cuerpos y le pedí si podía zafar de eso pero me aseguró que me iban a ayudar ‘nos tenés que decir los nombres’. Volvimos, los dieron vuelta y ahí dije los nombres de ms sacerdotes-maestros y de los seminaristas. Un momento muy muy terrible. Mucho dolor”.


VELASCO:“Cada vez que escucho este testimonio me conmuevo. Soy sacerdote palotino, nacido en la comunidad de San Patricio y crecí escuchando la historia. Vamos a compartir un video en el que habla el padre Rodolfo Capalozza, sacerdote palotino, sobreviviente de esta comunidad. Esa noche habían ido al cine junto con Salvador y Emilio, los estudiantes. Rodolfo decide no volver a San Patricio sino a la casa de sus padres. Por eso él es considerado un sobreviviente de la masacre.”


CAPALOZZA: [VIDEO registrado en ocasión del 40º aniversario] “[Los 5] trabajaron por la justicia.“[Los 5] trabajaron por la justicia. Y hoy necesitamos de la justicia. Necesitamos saber quiénes los mataron, la sociedad necesita rescatar este valor de la justicia. Justicia que está emparentada con saber la verdad, discernir la verdad. Emparentado con se sancione el mal. Lo que está mal está mal. Cuando una sociedad no sanciona el mal corre el riesgo de ser construida sobre arena.”

Y hablamos de una justicia que no es venganza. Ni odio, ni rencor, ni revanchismo. La justicia busca siempre el bien de todos, el bien común. La justicia niega la impunidad. La impunidad no es evangélica. Una justicia que nos conduzca a reencontrarnos como argentinos a dialogar. Este es el mensaje de ellos. Si no predicara el valor del perdón y la reconciliación junto al valor de la justicia no estaría siendo fiel al mensaje de ellos.
”Ellos murieron por el Evangelio y el Evangelio es un mensaje de unidad. Esta unidad no se construye desde ‘el aquí no pasó nada’ sino desde la verdad y la justicia, animada por la búsqueda del bien de todos. Lo importante no es solo su derramamiento de sangre: son incalculables los testimonios de personas que hemos sido ayudadas por ellos en nuestro camino de fe. Rescatemos sus vidas y su entrega final.”

Enlace al video completo del testimonio del padre Rodolfo Capalozza del 2016: https://www.youtube.com/watch?v=DqLSkII_mV0&t=78s

BARASSI: “Soy miembro de la comunidad palotina, hijo de la parroquia San Patricio. Hablo en nombre de muchos que formamos nuevas camadas de palotinos que crecimos sabiendo que el 4 de julio de 1976 hay un punto de inflexión en la historia de nuestra comunidad en Argentina, una herida, un mensaje, una misión. Esta historia la escuché desde la cuna. Fue el padre Adrián Francioli quien me mostró que no era solo parte de mi historia familiar y nos invitó ser un eslabón de la comunidad masacrada ese día. Somos muchos trabajando en este proyecto de comunidad.
Contamos esta historia que es dramática y es luminosa porque pensamos que no solo tenemos que tenerla presente nosotros, los palotinos, porque acá hay un mensaje para el tiempo que nos toca. Por eso asumimos pastorales y apostolados concretos como apoyo escolar en algunas villas. Quiero nombrar a alguien muy importante para muchos de nosotros: Sergio Lucero, que nos acompañó mucho construyendo esta espiritualidad de sabernos esta comunidad que tenemos este tesoro.”

Nos vimos ante el desafío de ponerlos ‘en colores’. Las fotos que tenemos acá [señala el banner apaisado que viste la mesa] son en blanco y negro porque todo sucedió hace 45 años. Para actualizar este mensaje decidimos ponerlos en colores y llevarlos a los colegios y al espacio público. Con los amigos del grupo cultural ‘Cruz del Sur’ pintamos murales estos últimos 5 años en diferentes lugares: Suipacha, Areco, Turdera, Munro, Belgrano.”

En el 2018 con los amigos de ‘Palotinos por la memoria’ colocamos unas baldosas en frente al monumento en Estomba y Echeverría, esquina donde hubo un atentado a los derechos humanos. En una de las baldosas se puede leer una frase del cardenal Bergoglio: ‘Esta parroquia ungida por la decisión de quienes juntos vivieron, ungida por la sangre de quienes juntos murieron, nos dice algo a esta ciudad, algo que cada uno tiene que recoger en su corazón y hacerse cargo’. Nosotros como palotinos nos hacemos cargo, como gesto de identidad y fidelidad. Cuando habla de esta ciudad… Bergoglio, arzobispo de esta ciudad de Buenos Aires, la interpela diciendo que ‘los 5’ dejaron un testimonio y un mensaje. Es una historia de la dignidad humana y del valor de la vida que se dio en el corazón de la ciudad de Buenos Aires.”

En el 2019 estuvimos con muchos en la beatificación de los Mártires Riojanos. Ninguno de ellos era riojano y, sin embargo, se los conoce así. Entonces los palotinos son los mártires de Buenos Aires. Tenemos el desafío de instalar en nuestra ciudad y barrios esta historia que merece ser contada. Son importantes algunas iniciativas como, por ejemplo, nombrar a la estación del Subte B “Echeverría- Mártires Palotinos” para derramar mucho más allá de la comunidad palotina. Que la muerte no tiene la última palabra es un mensaje para compartir que tenemos los cristianos”.

VELASCO:“Soy nacido en la comunidad y postulador de la causa que hace muchos años venimos trabajando. Hubo dos postuladores antes que yo. Uno fue el padre Adrián Francioli, que falleciera trágicamente en un accidente, quien tuvo noción de la magnitud de la causa y nombró un equipo de colaboradores. Llamó a Rolando, a Francisco, a Horacio Saracco y a Inés Galmarini, ella iba a acompañarnos hoy pero no pudo por una pequeña indisposición física; su colaboración es importante porque es, como Santi, la contraparte de lo que escuchamos hasta ahora. 
Ella no los conoció, no compartió la vida con ninguno de “los 5”, ella llegó después a la parroquia San Patricio pero se enamoró, de alguna manera, de esto que le sucedió a esta comunidad. Abrazó la causa y nosotros la llamamos, cariñosamente, ‘la guardiana del archivo’ que, aunque está digitalizado, hay papeles que tienen más de 45 años. Ella siempre pone la palabra justa.”

Estuvimos trabajando muy fuerte en la causa hasta antes de la pandemia. Esta pandemia, como a muchas cosas, nos puso en un paréntesis. 

En la comunidad estamos convencidos de un hecho martirial porque hay derramamiento de sangre. Y, a partir de eso, es que hace ya más de 20 años que se abrió la causa, después se hizo el pedido formal para que no perezcan las pruebas. En concreto: que no mueran las personas que los conocieron. Después nombramos a Francisco Chirichella como vicepostulador porque es una megacausa, son 5 personas, es hacer 5 veces un proceso de canonización. Por eso se permite tener un vicepostulador además de un equipo que ayude a clasificar documentos y después nombrar peritos cuando sea el momento adecuado.”

Hace unos años nos presentamos en la causa penal porque también creemos que esto va a echar luz sobre la causa canónica. El ‘para qué’ nosotros ya lo tenemos en claro: el derramamiento de sangre, es un hecho martirial, son testigos de la fe. Lo que no sabemos es el ‘porqué’. Y el porqué lo tiene que dar la causa penal. ¿Por qué ellos y no otra comunidad? Por qué nuestra comunidad fue masacrada de esa manera sigue siendo el gran interrogante que, 45 años después, no terminamos de responder. Por eso nos presentamos como querellantes en una de las megacausas de la ex ESMA y que también tiene su manera de avanzar”.
 Para acceder al video completo de la Rueda de Prensa:Facebook Live @Palotinos4deJulio

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