Ante la terrible crisis humanitaria migrante, “las iglesias tienen un llamado claro”

Cartel de bienvenida en Chile (Misión MIgrante)

CHILE-

“Como pueblo cristiano, no podemos callar ante los graves hechos que han tomado lugar tanto en la ciudad de Iquique, como en la frontera de México y los Estados Unidos”, dicen en una Declaración quienes integran Misión Migrante. En el primer caso, ciudadanos chilenos cercaron el campamento migrante instalado en los espacios públicos, y quemaron las pertenencias de familias migrantes en situación de calle. En el segundo caso, docenas de migrantes haitianos han dejado el país, para buscar un mejor destino en EE.UU., luego de no poder integrarse a la sociedad chilena.

La llegada de cientos y miles de migrantes a nuestro país, es un proceso desafiante y difícil de abordar. No hay solución sencilla, pero se trata de una crisis humanitaria, por tanto, el primer objetivo debe ser garantizar la dignidad humana de todas las personas involucradas. Es necesario recordar, que las masas migrantes vienen de países que atraviesan profundas crisis económicas y sociales, han arriesgado sus vidas dejado sus pertenencias y todo lo conocido, para buscar un mejor futuro y comenzar una nueva vida que pueda proveerles de los elementos básicos para mantener sus familias.

El comunicado sigue de esta manera:

El primer mandamiento bíblico en cuanto a los extranjeros, es no maltratarlos, más bien, amarlos, proveyéndoles de ropa y alimentos (Lv. 19:33-34; Dt. 10:18-19). Porque escrito está en la palabra de Dios, “Vengan ustedes, a quienes mi Padre ha bendecido; porque tuve hambre y ustedes me dieron de comer; fui extranjero, y me dieron alojamiento; necesité ropa, y me vistieron” (Mt. 25) y “No se olviden de brindar hospitalidad a los desconocidos, porque algunos que lo han hecho, ¡han hospedado ángeles sin darse cuenta!” (He. 13:2).

El apóstol Pablo también señaló, que toda la ley se resume en un único mandamiento: “Ama a tu prójimo como a ti mismo” (Gá. 5:14). Por tanto, nuestro deber con nuestro prójimo extranjero, es amarlo como a nosotros mismos, y proveerles de los bienes básicos y mínimos para garantizar su integridad y dignidad. Aún más, comprendiendo la situación desesperante de la que vienen huyendo estas familias, urge dar solución al estancamiento social que viven en nuestro país producto de las escasas  posibilidades de  regularizar su situación migratoria y  así poder  de forma rápida integrarse a nuestra sociedad. 

Es importantes detenernos en esto, que para muchos migrantes haitianos, les es imposible regularizarse ya que les piden documentos que se consiguen en su país, y por la situación en Haití, es muy difícil obtenerlos, por lo que están desesperanzados sobre la posibilidad de regularizarse. Por otra parte, los servicios de extranjería no tienen el apoyo suficiente para dar abasto y responder a tiempo a todas las solicitudes, lo que inmediatamente precariza las condiciones de vida de las familias extranjeras.

En este contexto, es cierto que algunos migrantes han optado por el camino de la criminalidad, pero las estadísticas muestran que son una minoría. Por otra parte, no podemos enjuiciar o condenar a aquellos que en su desesperación, han optado por un ingreso irregular al país. Al respecto, la biblia señala que “habrá juicio sin misericordia con aquel que no haga misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio” (Stg. 5:13). En esto, debemos tomar el ejemplo del buen samaritano, que sin conocer al hombre herido, acudió en su auxilio, sin importarle gastar su propio dinero, con tal de garantizar la dignidad de la persona (Lc 10:25-37). Porque todo ser humano fue hecho a imagen y semejanza de Dios (Gn 1:27).

Ante esta terrible crisis humanitaria, las iglesias tienen un llamado claro, e instamos al pueblo de Dios, a rechazar tajantemente la violencia con la que se trata a las familias migrantes, tanto de la ciudadanía como por parte del gobierno. Al contrario, el pueblo cristiano debe ir en auxilio de estas personas, y proteger la dignidad de sus vidas.

También hacemos un llamado al gobierno, a tomar medidas reales y eficientes para gestionar esta crisis humanitaria. El gobierno no puede pretender que desalojar campamentos y expulsar migrantes, sea la solución, más bien, es una medida inhumana y anti bíblica. Los migrantes se encuentran en situación de calle, y desalojarlos, quemando sus pertenencias, sólo los deja en una situación aún más desesperada. Mientras que expulsarlos, es no tener una política humanitaria y compasiva, que como cristianos, instamos que se debe aplicar para ayudar a estas familias que huyen de sus países en búsqueda de un mejor futuro.

No debemos olvidar que durante la crisis política y económica de nuestro país durante los años ‘70 y ‘80, fueron miles los compatriotas que fueron recibidos por naciones que solidariamente los acogieron brindándoles lo necesario para iniciar una nueva vida.  “Amen a los extranjeros como a ustedes mismos, porque también ustedes fueron extranjeros” (Lv. 19:34). Por último, hacemos un llamado a las iglesias cristianas a actuar según los principios del evangelio, a denunciar esta situación discriminatoria y por amor a nuestro prójimo hacer todo lo posible para poder mitigar el dolor de nuestros hermanos migrantes.

Organizaciones Firmantes

  • Misión Migrante Chile
  • Iglesia Ministerio de Fe (MFE)
  • Iglesia Evangélica Luterana en Chile (IELCH)
  • Unidos por un mismo Amor (UPMA)
  • ONG Ser Nosotros
  • Colectivo Apruebo Evangélico           
  • Asociación De Pueblos Originarios de Villa Alemana (ADEPO)

Personas Firmantes

  • Eva Vasconcelo, Directora Misión Migrante Chile
  • Oriana Villalobos, Pastora Iglesia Ministerio de Fe
  • Hugo Vasconcelo, Pastor Iglesia Ministerio de Fe
  • Sebastián Vasconcelo, Pastor Iglesia Ministerio de Fe
  • Juan Farrugia Prado, Pastor Iglesia La Base Chile
  • Esteban Quiroz González, blog El Otro Canuto
  • David Rodríguez Fuentealba, Primera Iglesia Bautista de Coronel
  • René David Iturrieta Cabrera, 2ª Iglesia Metodista de Antofagasta          
  • Pastor Gonzalo Puebla, Iglesia Corriente de Vida
  • Pastora Olga Alvarado, Iglesia Corriente de Vida
  • Gustavo Sobarzo Aguayo, Secretario General de Grupo Bíblico Universitario (GBU) Chile
  • Loreto Maturana, líder GBU Valparaíso,
  • Aisha Arias, líder GBU Temuco
  • Rosemarie Bornard Jarpa, metodista, abogada de derechos humanos
  • Izani Bruch, Obispa IELCH
  • Jan Meyer, Pastor coordinador de la Pastoral del Migrante – IELCH          
  • María Cecilia Nahuelquin, Poeta y Artesana Indígena, dirigenta indígena
  • Presidenta, María Quileñan Arriagada, Presidenta ADEPO
  • Iglesias y Organizaciones Cristianas ante la Crisis Humanitaria, Chile 2021
  • Obispo Emiliano Soto Valenzuela, Presidente Iglesia Evangélica Pentecostal Reformada
  • Roberto Silva Torres, Realizador Audiovisual, Vicepresidente Asociación de Comunicadores Hispanoamericanos
  • Pablo Torres Luque, vicepresidente ministerio Misionero fuego de Dios
  • Nestor Arriagada, Pastor Iglesia en Placilla (IPA)
  • Jackeline Guastavino Sepúlveda, Pastora Iglesia Cristiana Evangélica Petra. Miembro de la Mesa Ampliada Nacional de Iglesias Evangélicas
  • Fundación Equipo Metodista de Ayuda Humanitaria
  • Iglesia Cristiana de Antioquia
  • Fundación Resiliencia Chile

Misión Migrante es una organización cristiana que tiene como objetivo ayudar y entregar herramientas a la Comunidad Migrante, buscando su desarrollo integral e autonomía. Para esto, entregamos apoyo jurídico, laboral, psicológico, académico y espiritual.

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