Hacia una reforma constante de nuestras Eclesiologías

CHILE-

Por Andrés Contreras Opazo-

Son muchos los años de historia que ha traído la eclesiología en diferentes Iglesias y partes del mundo, de hecho seria largo enumerar todo lo que ha envuelto a la eclesiología africana, a la eclesiología asiática o a la eclesiología latinoamericana. Lo que si nos ha ligado esta última, es la importancia del contexto, donde se pueda co-construir una
eclesiología que sea plenamente contextual y diversa, siempre ojalá cercana a las vulnerabilidades propias no solo de la Iglesia, sino mirar hacia la sociedad y a la cultura para analizar-desde las costumbres y tradiciones-a una cristología también que empatice con estas pluralidades culturales que se dan en sociedad. Sin duda habrá que recordar la
importancia de lo cultural en el accionar teológico, y de como lo cultura interpela la reflexión de praxis teológica.

Siempre entonces será bueno oxigenar a la eclesiología y acercarla a las realidades que se dan en sociedad, ya que esta eclesiología entrará en una tensión importante con lo que es la sociedad; esta última es la que entrega todos los signos y símbolos que ayudan a que nuestras eclesiologías sean pertinentes y vinculantes a lo que la Iglesia esta necesitando, a lo que la Iglesia debe realizar. El teólogo Leonardo Boff afirma “El campo religiosoeclesiástico es una porción del campo social; este influye sobre aquel dialécticamente y no mecánicamente” (Boff, 1984, p. 54).

No podemos pensar que la Iglesia es una isla espiritual que solo consiste en realizar liturgias, la comunidad cristiana es mucho más que eso, ya que debiera ser una voz social y política ante todas las problemáticas de realidades sociales que habitan un contexto. La Iglesia debiera siempre preguntarse que es ser Iglesia en el mundo. Y esa pregunta en la
cercanía con el accionar político de una nación, también tendrá una tensión con los derechos humanos, por consiguiente, una Iglesia en contexto debiera también analizar la cercanía de lo que representa la ética de Cristo y el accionar de derechos humanos para toda la humanidad, recordando siempre, la separación existente entre Estado e Iglesia, pero que paradójicamente, ambos conceptos deberían apuntar hacia el bien común de todo sujeto social.

Por eso es que habrá que estar siempre reformando esta eclesiología, en un camino constante de cambios que sean contextuales y cercanos al prójimo que habita en sociedad, cambios cercanos a la alteridad que es tan propia de sociedades plurales y complejas. “Es necesario que el cristiano actúe a través de las instituciones y organizaciones que en la sociedad trabajan y luchan por mejorar las cosas” (Castillo, 1990, p. 397).

La eclesiología debiera siempre terminar en preguntas; mas que en actos concretos, debiera estar siempre cuestionándose cómo construir una eclesiología con sentido y proyección en un ambiente socio-cultural. Por consiguiente, estas tensiones harán que siempre nos cuestionemos la praxis eclesial, y que nuestras actividades tengan un mayor sentido de lo contextual. Una eclesiología en contexto es una eclesiología que impacta, pero no desde el exitismo, sino desde la humildad y la misericordia.

Finalmente, reformar constantemente nuestras eclesiologías abrirá el campo de la reflexión teológica y de como acudir a aquellos que mas sufren en una sociedad. Por consiguiente, la eclesiología también tendrá una tensión importante con la cristología, y de como esta ultima se moviliza también desde una esfera teológica que considere al prójimo como sujeto central de todo accionar cristológico. Entonces, la praxis eclesiológica será todo un desafío que debe siempre terminar de manera contextual, escuchando a las y los distintos seres humanos que tienen derecho a una voz económica, social y política.

Referencias Bibliográficas
Boff, L. (1984). Eclesiogenesis: Las comunidades de base reinventan la Iglesia. Santander: Editorial Sal Terrae.
Castillo, J. (1990). Teología para comunidades. Madrid: Ediciones Paulinas.

El autor es Magister en Educación Superior mención Pedagogía Universitaria, Postítulo en Innovación y Creatividad Educativa, Bachiller en Teología, Diplomado en Teología, Diplomado en Políticas Publicas y Territorio, Diplomado en
Pedagogía Universitaria, Diplomado Formación Pedagógica en Educación Superior, Licenciado en Educación, Profesor de Música. Perteneciente a la Fraternidad Teológica Latinoamericana núcleo Concepción y al Foro Latinoamericano de Educación Musical FLADEM Chile.

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