Daniel Ortega expulsa a hermanas de la Caridad y encarcela a dos sacerdotes católicos

Así las Misioneras de la Caridad cruzaron la frontera Nicaragua-Costa Rica tras ser expulsadas por el régimen de Ortega (Infobae)

NICARAGUA-

Trinidad Vázquez-

El gobierno de Daniel Ortega, en su cruzada de acabar con las organizaciones sin fines de lucro, no perdonó ni a las misioneras de la Orden Madre Teresa de Calcuta a quienes les suspendió la personería jurídica, cerrando un orfanato y un asilo de ancianos en la ciudad de Granada. El Ministerio de Gobernación, bajo custodia policía, las llevó en un autobús hasta la frontera con Costa Rica, país que les dio asilo. También encarcelaron a dos sacerdotes en causas que, aseguran, fueron montadas.

Las misioneras solo comentaron “Nos sentimos dolidas” y el Cardenal Leopoldo Brenes que se recupera de las secuelas del COVID, lamentó profundamente la partida, porque ellas desempeñaban una gran labor social en las comunidades pobres que lloraron su ida. 

Por su parte, el ex embajador de Nicaragua ante la OEA, Arturo Mc Fields, comentó el miércoles en el diario Digital la Prensa de Managua, que las hermanas de la Caridad fueron expulsadas como si fueran unas criminales y agregó que la noticia cayó como una bomba entre los mismos funcionarios del Estado y los militares que en los corrillos y en silencio, se preguntan quiénes serán los próximos o próximas.

Hasta el miércoles, cuando en la Asamblea Nacional dominada por la dinastía Ortega Murillo se aprobó una nueva lista de cien organizaciones y fundaciones a quienes suspender la personería jurídica, llegando a 970 Ong ilegalizadas “por incumplir la ley”. Ahora hay otra lista de cien para aplicarles la misma receta lo que sumarian 1O58 Ong, entre ellas defensoras de derechos humanos, medio ambiente, derechos de las mujeres y la niñez. El Presidente de la Asamblea Gustavo Porras, sin inmutarse, comentó: “estamos limpiando la casa”, según publicaciones del canal de televisión Cien por Ciento Noticias.

’’En esta arremetida tampoco se escapó la iglesia católica al sacar fuera de frecuencia el canal de televisión la Merced, de la Diócesis de Matagalpa a cargo del Obispo Rolando Álvarez quien, dijo “somos reprimidos y silenciados en una nueva violación de los derechos humanos”.  El Obispo auxiliar Silvio Báez afirmó: “Quien reprime es un enemigo de la vida” y advirtió que los problemas sociales no se solucionan “eliminando” a quienes piensan distinto, en declaraciones publicadas en diario digital Confidencial.

 “No se construye el mundo eliminando a quienes no piensan como nosotros. Debemos poner siempre en primer lugar el valor del respeto a los demás y del amor más allá de toda diferencia.  La solución a los problemas sociales no es eliminar a quien es distinto“, remarcó Báez durante la homilía que pronunció el domingo en la parroquia Santa Agatha, en Florida, Estados Unidos.  El religioso destacó que en “una sociedad sana deben resonar todas las voces” y “nadie debe ser acallado por pensar diferente al resto de las personas”. Además, abogó por que la sociedad no se acostumbre a permanecer reprimida y silenciada, animándolos a “luchar para que en nuestro corazón, en nuestras palabras y también en las instituciones sociales, no haya espacio para la intolerancia”.  

El mensaje de Báez se dio en el mes de junio en el que el régimen Ortega-Murillo no ha dado tregua a los nicaragüenses, según un informe sobre violaciones contra los derechos humanos del Monitoreo Azul y Blanco.

 Además de estas masivas cancelaciones, el régimen mantiene a más de 180 personas encarceladas por motivos políticos en el país. El 2 de junio, el sacerdote Manuel Salvador García, de la iglesia Jesús de Nazareno -también conocida como El Calvario- de Nandaime, Granada, se convirtió en el primer religioso encarcelado por el régimen por supuesta agresión a cinco seguidores del partido de gobierno.  El 12 de junio, el religioso fue condenado a dos años de prisión por el delito de amenaza con armas contra cinco personas.

El 13 de julio del 2022, el párroco José Leonardo Urbina, de la iglesia Boaco, a 75 km al sureste de Managua se convirtió en el segundo sacerdote encarcelado, acusado supuestamente de violación, versión que rechazaron los feligreses expresando que todo es un show de la Policía y la Fiscalía, porque todo estaba bien montado. El 13 de julio la feligresía se apostó en afueras de la iglesia y en medio cantos religiosos exigió la libertad del sacerdote. Un feligrés expresó “que Dios tenga misericordia de esos testigos falsos”,

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