Carta de la Caravana Ecuménica en defensa del pueblo Guaraní y Kaiowuá

BRASIL-

Y Dios dijo:  ¿Qué hicisteis? La voz de la sangre de tu

hermano, clama por mí, desde la tierra. Génesis 4.10


“Eleva tu voz a favor de los que no pueden defenderse, sé el defensor de todos los desamparados”.

                                              Proverbios 31.8

El grito de sufrimiento  e indignación de los pueblos guaraníes y kaiowá, retumbó con fuerza ​​en la Caravana Ecuménica,  organizada por la Coordinación de Servicios Ecuménicos – CESE, el Centro de Estudios Bíblicos – CEBI-MS, y el Consejo Indigenista Misionero – CIMI/MS, durante su visita a Ciudades Brasileñas,  cercanas a la frontera con Paraguay, en áreas donde los pueblos Indígenas Guaraníes y Kaiowá, defendían el derecho a sus tierras. Pudimos observar de cerca, zonas muy marcadas por el hambre, y todo tipo de violencia (de campesinos y delincuentes, como así también, de la violencia oficial, practicada por el Estado de MS), en las ciudades de Amambai, Coronel Sapucaia (límite con Capitán Bado – Paraguay) y Dorados.

El evento, congregó a representantes de la Iglesia Episcopal Anglicana de Brasil – IEAB; la Iglesia Presbiteriana Unida de Brasil – UIP; la Iglesia Católica Romana – ICAR; la Asociación Bautista de Brasil – ABB; la Alianza de Iglesias Presbiterianas y Reformadas de América Latina – AIPRAL.  Organizaciones del Foro Ecuménico ACT Brasil – FEACT; CONIC – Consejo Nacional de Iglesias Cristianas; FLD-COMIN-CAPA (Fundación Luterana de Diaconía – Consejo de Misión entre Pueblos Indígenas – Centro de Apoyo y Promoción de la Agroecología), de Derechos Humanos, de Minas Gerais, Río de Janeiro, Santa Catarina y Bahía.

La Caravana Ecuménica, comenzó en Campo Grande – MS, el día 20, en la FETEMS (Federación de Trabajadores de la Educación), con la celebración de una mística de acogida, brindando la bienvenida al grupo, como ente importante, representando la voz de los pueblos indígenas.

Sí, lo que hemos visto y escuchado, lo anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros”;

(1 Juan 3)

Durante las visitas realizadas a las áreas de recuperación en Jopara (Coronel Sapucaia), Guapo’y (Amambaí), y Aratikuty (Dourados), escuchamos relatos de las poblaciones indígenas, sobre su situación,  persecución y muerte de líderes (tres asesinatos – sólo este año 2022 -), violencia y desalojos ilegales perpetrados por la Policía Militar MS, con la aprobación del aparato Gubernamental del Estado de Mato Grosso do Sul; emboscadas; violación de mujeres, involucrando menores de edad;  disparos intimidatorios a modo de presión; restricciones a la libertad de ir y venir; persecución indiscriminada de indígenas, encontrados fuera de las tierras de recuperación. También ausencia de atención médica por parte del Estado, así como la falta de medicamentos; inexistencia total de apoyo escolar básico;  prohibición del uso de transporte escolar; ausencia de suministro de agua, a pesar de la existencia de dos tanques de agua de SANESUL, (empresa encargada del suministro  de agua de MS, en  la zona aledaña  a la de la recuperación en Dourados); sumados a los cortes de energía eléctrica, entre las tantas formas de intimidación y coacción.

Durante el recorrido de la Caravana, la delegación, fue muy bien recibida por parte de los pueblos indígenas, pudiendo percibir y sentir la fuerza y ​​la esperanza siempre presentes en los Guaraníes y Kaiowás, en esos territorios tan signados por calamidades y tragedias. Sus testimonios, veraces, intensos, desesperados y al mismo tiempo fuertes y valientes, nos instigan a la acción y denuncia de hechos cometidos por un Estado, que debería brindar seguridad y protección, pero que, contrariamente, actúa de forma opresiva contra su población. También, denunciaron la codicia del agronegocio, que invade sus territorios, arrastrándolos hacia la pobreza, la indigencia y necesidades extremas.

Ante la extrema necesidad alimenticia, la Caravana hizo entrega de canastas de alimentos a las comunidades en tres zonas de reasentamiento, asumiendo al mismo tiempo, firmes compromisos en respuesta a requerimientos urgentes. Ante la situación planteada, las Organizaciones e Iglesias integrantes de la Caravana deben realizar acciones conjuntas, sólidas y duraderas. Habrá que tomar medidas más duraderas a partir de la acción de las organizaciones e iglesias que integraron la caravana en su contacto con otros socios en Brasil y en otras partes del mundo, principalmente medidas de alcance judicial y la urgente necesidad del reconocimiento de todos los derechos de estos pueblos indígenas.

El acto Ecuménico, destacado por una gran demostración de efusividad y emoción  por parte de las/los sobrevivientes del Pueblo Guaraní y Kaiowás, se desarrolló en la plaza principal de Dourados, cerrando la visita de la Caravana Ecuménica.

En esa ocasión se destacó la relevancia de la Caravana Solidaria en  apoyo al pueblo Guaraní y Kaiowá, en especial a las familias de Vitor Fernandes, Guapoy y Amambaí, Alex Recarte Vasques Lopes, Jopara – Coronel Sapucaia y Márcio Moreira – de Amambaí, vidas jóvenes truncadas por la barbarie de la persecución policial,  y por la acción de los Jagunzos al mando de los hacendados.

Los representantes indígenas gritaron: “Estado brasileño, deja de matarnos. Somos un pueblo pacífico”. También, aclamaron gritos de justicia, reclamando que la demarcación de sus tierras, se concrete a la mayor brevedad. Esta experiencia de profunda comunión, estuvo marcada por un ritual de bendición indígena, dirigida a los líderes religiosos allí presentes.

El grito profundo de dolor de nuestros pueblos hermanos y hermanas Kaiowá y Guaraní, fue profundamente silencioso. Como cristianos y cristianas, como organizaciones que luchan y actúan por la defensa de los derechos humanos, expresamos nuestra indignación por la negligencia, y la acción deliberada del Gobierno Brasileño, contra los derechos de los pueblos indígenas. También, denunciamos el desmantelamiento de las políticas indígenas y socio-ambientales, que han transformado a Mato Grosso do Sul en un territorio de persecución de líderes de Pueblos Indígenas y Comunidades Tradicionales. El racismo, y los actos de violencia, sufridas por las comunidades visitadas, en mujeres, niños, jóvenes, adolescentes, adultos, y ancianos, es denigrante.

 Estamos comprometidos, a hacernos eco de las voces de fortaleza, y nos colocamos firmes, al entero servicio de todos, para que puedan llegar a tener una vida con dignidad. Regresamos a nuestros lugares de origen, a nuestras Iglesias y a nuestras Organizaciones, con el compromiso de hacernos carne, del grito de dolor, indignación y resistencia de los guerreros y guerreras Guaraní-Kaiowá.

Que lo Divino, que habita en tantos nombres – Divina Ruah, Nhanderu – nos siga inspirando en el camino profético, y nos renueve el  fuerte compromiso de alzar nuestra voz, y  denunciar todas las injusticias de este mundo.

 Que renazca y multiplique en nosotras, la valentía de estar siempre al lado de los pueblos empobrecidos y vulnerables, víctimas de la violencia, y nos haga creer en un nuevo mundo que sí,- es posible, acercándonos al Reino de Dios – en una Tierra sin maldad.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *