La Iglesia Metodista Wesleyana afirma que en Costa Rica la democracia experimenta un estancamiento

COSTA RICA-

En el marco del Día Internacional de la Democracia, en la Celebración del 201 aniversario de la Independencia de Costa Rica, la Iglesia Metodista Wesleyana Costarricense afirma que “la celebración de la independencia costarricense, no debe circunscribirse a un simple ornato del habla costarricense, o a ciertas manifestaciones folclóricas, como colocar banderas o cantar el himno nacional, ni simplemente que un estudiante corra con la antorcha patria, va mucho más allá de lo anterior, deberíamos preguntarnos ¿Cuál es el sentido más profundo del sentido de patria?”

La carta sigue diciendo:

En este sentido, nos ayudan las aseveraciones del expresidente tico Ricardo Jiménez Oreamuno,

“Nosotros no tenemos más que una alternativa: o hacer patria de veras, culta, y cuando se dice culta, libre; en donde podamos vivir, con plenitud de vida; en donde podamos estar orgullosos de vivir…”

Ahora, hablar de Democracia en Costa Rica, nos interesa plasmar que parece haber un error al tratar de ejecutar o proceder al implementar la noción de democracia.

Si atendemos al término y su significado, la palabra viene del griego que significa “gobierno del pueblo”; y uno de los principios fundamentales de esta forma de gobierno es que, todos los ciudadanos/as sean iguales ante las leyes y tengan los mismos derechos y deberes.

¿Cuál es la realidad de nuestra patria democrática hoy?

Algunos afirman, que está lejos del diálogo, que la llamada neutralidad no existe y que el bienestar del pueblo, está lejos de alcanzarse.

Por otro lado, la idea de Costa Rica como única, pacífica y educada, se desdibuja cuando las elites hegemónicas, políticas y económicas del país, nos llevan, a cada día, una mayor desigualdad y una precaria vida cotidiana.

En lugar de democracia, parece haber lo que se llama una poliarquía, que es una palabra griega que significa, literalmente, “múltiples élites”, gobiernos múltiples de las elites costarricenses.

Nos ayudan, en este sentido, las palabras del politólogo Robert Dahl, al darle otro sentido al término, al concebir la democracia como, un sistema en el que las y los ciudadanos puedan formular y dar significado al lograr que sus preferencias sean atendidas equitativamente en cualquier gestión de gobierno.

En fin, en Costa Rica la democracia experimenta un estancamiento, con altas demandas sociales que parecieran no ser resueltas, o no querer resolverse por parte de los gobiernos de turno.

Desde nuestra perspectiva cristiana evangélica, y en el mes de la Biblia, hay un principio evangélico y bíblico, enunciado arriba al inicio de esta reflexión, que es, la igualdad de todos los hombres y mujeres.

Hacemos un llamado al pueblo costarricense a retomar el verdadero significado de patria y democracia, para ser coherentes con las gestas independentistas liberadoras, que buscan la equidad, la integralidad y el bienestar del pueblo, y así eliminar viejos mitos.

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