“¿Quién puede entender o limitar el amor de Dios?”: entrevista con Jocabed Gallegos a las puertas de su ordenación pastoral

MÉXICO-

Leopoldo Cervantes-Ortiz-

La Licenciada en Teología Jocabed Gallegos Viesca será ordenada como Ministra de la Palabra y de los Sacramentos por parte de la Iglesia Presbiteriana de Estados Unidos (PCUSA) el próximo domingo 17 de diciembre por la tarde en un culto especial en la Iglesia Presbiteriana Lirio de los Valles, Agua Prieta, Sonora, vecina de la ciudad de Douglas, Arizona, en la frontera México-Estados Unidos. Es todo un acontecimiento porque se trata de una egresada del Seminario Teológico Presbiteriano de la capital mexicana, quien, luego de varios años de servicio eclesial, alcanza este reconocimiento ministerial. Hija del Pbro. Jesús Gallegos B., de larga trayectoria en las iglesias mexicana y estadounidense, ha colaborado intensamente en esa zona tan conflictiva caracterizada por el intenso flujo de migrantes, el cual se ha agudizado en los últimos años. Agradecemos su disposición para responder este breve cuestionario.

Hola, Jocabed, gusto en saludarte. Ante la expectativa de tu próxima ordenación ministerial por parte de la PCUSA. ¿Cuáles son tus expectativas, ilusiones o esperanzas?

Seguir adelante desarrollando el ministerio al cual he sido llamada, en el Ministerio de Frontera de Cristo he podido trabajar con iglesias, misiones y congregaciones de muchas partes y culturas, así como en la comunidad de Agua Prieta y Douglas, Arizona. La Primera Iglesia Presbiteriana de Douglas es una iglesia muy pequeña y quiero ser de bendición y ayudar al crecimiento físico y espiritual de la misma, sobre todo después de que el edificio fuera incendiado a mediados de mayo de este año (esta iglesia tiene más de 116 años siendo testimonio en la comunidad). El trabajo es muy arduo y las emociones varían mucho por lo que espero poder ser de bendición a su membresía y la comunidad.

Háblanos de tu formación teológica, ¿dónde la recibiste?

Estudié en el Seminario Teológico Presbiteriano de México la Licenciatura en Teología. Mi generación fue 1998-2002. Después, la mayor parte de mi vida y ministerio la he realizado en la frontera, donde he aprendido mucho.

Has trabajado ya durante varios años en la frontera con Estados Unidos. ¿Qué balance harías de esa experiencia?

Una de las cosas importantes dentro del ministerio que estamos desarrollando como iglesia es estar inmersos en actividades de la comunidad, pues no somos llamados a estar solo dentro de las paredes del templo, sino que vayamos y veamos qué hay a nuestro alrededor y ser activos mostrando el amor y la gracia de Dios, también la transformación que tenemos en Cristo cuando seguimos su llamado. Por lo tanto, el ministerio que he desarrollado por años es una herramienta útil para la visión que tiene la iglesia, y esto ayuda a compaginar las áreas de mi ministerio.

¿Cuál es tu percepción del problema de la migración en México en los meses recientes?

Se ha incrementado muchísimo, tristemente he visto y escuchado las situaciones que viven los migrantes al cruzar por nuestro país, hay quienes dicen que buscan un sueño, pero la pesadilla empieza en México, dado que las extorsiones a las personas migrantes se dan por diferentes agentes, y cuando éstos se supone que son los encargados de protegerlos, realmente son las manos que los dañan física y emocionalmente: la policía municipal, estatal, federal, sin dejar a un lado a aquellos que lucran con la vida de las personas como “coyotes” que ahora están enlazados con el crimen organizado, y la migración que vemos a diario no es solo de personas de otros países, nosotros en México tenemos un gran número de migrantes desplazada por la violencia en sus comunidades y muchos buscan pedir asilo en el país vecino del norte. Las manos no son suficientes y como hijos e hijas de Dios muchas veces nos quedamos solo a la expectativa, dejando que otros actúen y dejando nuestros brazos cerrados, y tristemente también nuestro corazón, hay un llamado inmenso a servir, a estar presentes, para no ser ajenos a esta realidad sino que seamos agentes de cambio, pues a eso hemos sido llamados.

¿Cómo estimuló tu papá, el Pbro. Jesús Gallegos, lamentablemente fallecido hace pocos años, tu vocación ministerial?

Creo que una de mis mayores inspiraciones en el ministerio fue mi papá, pues durante mi vida fue uno de mis mejores maestros, amigo y compañero de ministerio. Siempre me decía. “Ve más allá de lo que se ve por encima, comprométete con Dios, pues Dios debe ser el centro de tu vida, quizá pienses ‘mi familia tiene prioridad’, o quizá tu trabajo, tu pareja o amistades cercanas, pero todo esto debe dejarse a un lado y dejar a Dios ser el centro, y a través de amar a Dios puedes entrar en comunión con todo lo que está a tu alrededor, no tengas miedo de fallar, porque Dios está siempre contigo”. Yo fui una niña muy curiosa desde pequeña, y la lectura era una cosa que me encantaba y mi papá tenía una gran biblioteca en casa y en la iglesia, recuerdo que tomaba libros de su biblioteca y cuando encontraba cosas que no entendía o que se me hacían increíbles, iba y le preguntaba, él después de explicarme me recomendaba otro libro que me ayudaría a entender lo que leía.

Cuando le dije que sentía fuertemente el llamado para servir a Dios y ser pastora, me dijo que buscara otras opciones, que para una mujer no era un camino fácil, que buscara servir a Dios de otras maneras. Sin embargo, me dio más responsabilidades de enseñanza dentro de la iglesia, y también me presento a quien era rector del Seminario Teológico Presbiteriano en esos años, si no me equivoco fue en 1996 y era el Pbro. Abel Clemente, y le dijo: “Qué le parece, la loca de mi hija quiere ser pastora”, a lo que él respondió: “Si es llamada por Dios” y después me vio y dijo: “Eres bienvenida”. Cuando el Presbiterio Fronterizo Noroccidental me aprobó como Candidata al Santo Ministerio, después de haber sido aprobada por la congregación El Lirio de los Valles, en aquel tiempo, dijo: “Joca, para un hombre es muy difícil ser pastor, hay muchos, retos, pues si es un reto grande para mí, para ti lo será más, pero si Dios te ha llamado cuenta conmigo”.

¿Quiénes han sido tus modelos teológicos, pastorales o ministeriales? ¿Con quiénes te identificas?

Iniciando con el Pbro. Jesús Gallegos, los Pbros. Baltazar González, Jorge Pazos, Robelio Roblero, también Hugo Gallardo, pues crecí abajo la tutela de ellos en diferentes tiempos de mi vida, algunos como parte del presbiterio que nos reuníamos muy constantemente y otros como maestros, viendo su desarrollo ministerial y amor a la iglesia, aprendí que es posible desarrollar diferentes dones, ya sea la música, la poesía, la medicina o la simple pasión por Dios que impulsa la vida y ver en el rostro de ellos un brillo al compartir de Dios, deseaba con ansias poder reflejar en mi vida el brillo que había en las suyas.

¿Qué figuras femeninas han influido en tu formación y experiencia teológica y ministerial?

La Anciana de Iglesia Rosario Viesca, las Revdas. Laura Taylor de Palomino, Susan Soldwich, Elizabeth Smith, las misioneras Herlinda Méndez y Gloria Cuevas, así como algunas hermanas de la congregación School Sisters of Notre Dame, las hermanas Christine, Lucy y Judy. Todas ellas han influido en mi vida, enseñándome a ser fieles, a compartir sin dudar, a poder escuchar pacientemente y no darme por vencida, a ver las necesidades más allá de mis narices. Su enseñanza y ministerios han sido fuertes mostrando el temple de una sierva de Dios.

¿Cómo fue posible que tu ordenación sea en México a sabiendas de que ejerces el ministerio pastoral del otro lado de la frontera?

En el mes de mayo, una persona incendió el santuario de la Primera Iglesia Presbiteriana de Douglas, y teniendo relaciones fraternas con la Iglesia Presbiteriana El Lirio de los Valles que es la iglesia donde crecí, se me apoyó para estudiar en el seminario, y ha sido gran parte del desarrollo de mi ministerio pastoral ya que estuve sirviendo con ellos, solicité al Presbiterio de Cristo poder realizar mi ordenación en México también tomando en cuenta que muchas de las personas con quienes he servido y me han enseñado no pueden cruzar a Estados Unidos, el cual me apoyó y el Consistorio de la Primer Iglesia Presbiteriana de Douglas también apoyó mi solicitud, viendo que ellos como iglesia no tienen las mismas restricciones de cruzar como muchas de las personas en el lado mexicano. Por lo tanto, solicité al Consistorio de la Iglesia El Lirio de los Valles poder realizar este culto de acción de gracias y ordenación, y al igual que cuando me presenté en 1997 con ellos solicitando su apoyo para ser Candidata al Santo Ministerio, su respuesta fue favorable para unirse conmigo en este servicio a nuestro Dios.

¿Cómo te han recibido tus colegas hombres en la PCUSA? ¿Causa algún impacto o sorpresa que hayas tenido que incorporarte a esa iglesia para conseguir la ordenación pastoral?

Han estado muy contentos, de hecho, una de las frases que salía mientras realizaba mis exámenes de ordenación, era: “Estamos simplemente confirmando el llamado de Dios a tu vida desde hace años y es un privilegio para nosotros poder ser parte de ello”. Entienden y comprenden que hay restricciones en la Iglesia Presbiteriana de México, pero es un gozo poder continuar con esta parte del llamado de Dios a mi vida.

¿Qué recomendarías a las mujeres jóvenes que desean estudiar teología en México?

Seguir adelante escuchando el llamado de Dios a sus vidas, ya que siempre he dicho que el llamado que Dios hace a sus hijos e hijas siempre es el mismo: “Sígueme”. Podemos desarrollarlo de maneras diferentes, algunos nos dirán que eso no es de nosotras o para nosotras, que nuestro lugar en la iglesia es limitado, pero el Reino de Dios no solo está en las iglesias, el Reino de Dios está presente en la comunidad y servir en ella es uno de los privilegios más hermosos que se puede encontrar. Yo he conocido el amor de Dios a través de personas en rehabilitación, de personas migrantes, de los niños y las niñas, de teólogos renombrados, y muchas otras personas. Oportunidades de “tirar la toalla” hay muchas, y a veces el dolor en el corazón pareciera que es insoportable, pero Dios es fiel a su llamado y jamás nos dejará. Y si tu vida sirve de ejemplo para otras mujeres, o para otras personas que quieren conocer de Dios, no te limites a lo que diga la comunidad, sino sigue adelante pues Dios camina con nosotras. Y su amor ¿quién lo puede entender o limitar?

Muchas gracias, Jocabed.

Nota. El enlace para participar en el culto de ordenación de Jocabed Gallegos es: https://us02web.zoom.us/j/86448268589. Domingo 17 de diciembre, 16 hrs., tiempo de Arizona, 17 hrs. de la Ciudad de México.

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