Argentina un lamento. Milei un muro mental

ARGENTINA-

Por Diego Ramos-

Existen muchos analistas, libros históricos y políticos que analizan la génesis del conflicto Palestino- Israelí, sus múltiples variables van desde la perspectiva israelí hasta una óptica palestina, convirtiéndose en un tema de dimensiones complejas profundas. Mientras tanto, muertes, violaciones, atentados, cementerio de niños, siguen siendo los constantes saldos deshumanizantes de una guerra radicalmente polarizada por años.

Hablemos de Milei y de su viaje a Israel, indaguemos su sentido, sin dejar de colocar algunos datos sobre el conflicto, pero para volver constantemente tras sus pasos con la pregunta ¿a qué fue? Es interesante saber que antes de la creación del Estado de Israel, grupos de intelectuales judíos pugnaban en Palestina conformar un Estado binacional judío-árabe, para decir también que en la actualidad el anti sionismo también es una presencia en el mismo Estado de Israel. Señalado esto, podemos ubicarlo al presidente argentino en un posicionamiento firme y decidido ¿pero qué sentido tiene?   

No cabe duda que es casi  imposible tener palabras neutras ante su profunda complejidad, y dependiendo el rango, intereses en juego o el lugar desde dónde se hace un juicio en torno al conflicto, no deja de ser una realidad que la gran mayoría lo “toma con pinzas”. Sin embargo, el presidente argentino en su propia soledad decide, en intención al menos, romper con la tradición de la política internacional del Estado que preside, definiendo su radical postura a favor de Israel en una eventual mudanza de la embajada argentina hacia la Ciudad Santa, por lo que pondría fin a la neutralidad del Estado argentino que mantiene respecto del conflicto desde 1948.

Las persecuciones que los judíos sufrieron en Europa Occidental y en Europa Oriental dio lugar al movimiento sionista ha mediado del siglo XIX, este movimiento de liberación nacional del pueblo judío entendió que había que concentrar a todos los judíos en un mismo territorio, fue así que se propuso crear un Estado Judío en un lugar en el que prácticamente no había judíos, y que no estaba deshabitado como muchos pensaban, a esto hay que sumarle, como dato no menor, que su génesis se desarrolla en  una época de expansión del capitalismo  y de apropiación de las colonias por parte de las principales potencias europeas con las cuales se relacionó porque necesitaba del apoyo de una gran potencia mundial para conseguir ese territorio que no habitaban. Ahora bien, durante su estadía en Israel, con todos estos gestos y definiciones ¿se impone un sionismo en Milei? ¿Son reales o es un espectáculo más de motosierra?

Pareciera ser que su espíritu atravesado por el  “paradigma de la conquista” es lo que  lo moviliza y lo va definiendo, pero cada vez más alejado de la realidad que lo demanda ¿realmente pretende muñequear una agenda de conflicto internacional de gran escala cuando no pudo muñequear ni siquiera la cámara baja para materializar la media sanción de su ley ómnibus? o ¿ya le parece suficiente la devaluación y el ajuste?  Su agenda es poco clara en lo global e irresponsable en lo local. La distancia de su agenda es sideral a la agenda de la demanda social argentina. 

El Moisés bíblico  que abrió las aguas para la liberación de su pueblo dista mucho del Moisés argentino que decidió bajar el pulgar para que las aguas tapen y asfixien, sobre todo a los sectores más vulnerables: la quita de los medicamentos oncológicos, imposible de solventarlos, las partidas para los comedores en la que hoy hay listas de espera para saber si una persona entra o no a comer ¿será que imagina que caerá mana del cielo? Argentina   es un lamento por estos tiempos y la libertad avanza un muro mental, no escuchan, no dialogan, no la ven.

Tras el fracaso de la Ley de Bases, el presidente publicó en su cuenta de Instagram un fragmento del capítulo del Éxodo, donde Moisés castiga al pueblo hebreo por adorar un “becerro de oro”. Este pasaje describe el momento en que Moisés sube al Monte Sinaí a escribir los diez mandamientos y uno de sus hermanos, Arón, construye un becerro de oro ante el pedido de la gente para comenzar a adorarlo. Imaginemos la traición que habrá sentido Moisés que al bajar con la nueva ley que regiría al pueblo, se encuentra con un escenario adverso, seguramente la misma sensación de traición que el Moisés argentino sentía en el Muro de los Lamentos al recibir la noticia que la ley ómnibus no prosperaba ¿Cuál fue el verdadero  sentido de su viaje, que terminó publicando en sus redes sociales un texto bíblico?    

El Muro de las Lamentaciones es el único resto visible que queda del Segundo Templo de Jerusalén construido por Herodes el Grande. Queda claro que  al presidente argentino le gusta jugar con lo simbólico religioso, por lo que bien se podría, desde ese mismo simbolismo, ubicar aquel texto bíblico del Evangelio de Marcos en dónde Jesús hecha a los mercaderes, justamente desde ese mismo templo (Muro de los Lamentos), expresando “¿no está escrito: mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? pero ustedes la han hecho cueva de ladrones” ¿No había un negocio encubierto para los mercaderes de siempre en la ley ómnibus para convertirla en cueva de ladrones?

El autor es polítilogo

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